viernes, 14 de diciembre de 2018

La discrepancia artística de la Transición

EXTRA!
Poéticas de la democracia

En el 40 aniversario de la democracia española son muchos los museos y organizaciones que echan la vista atrás y analizan este período reciente con la perspectiva y la mirada crítica que nos da el paso del tiempo. La propuesta del Museo Reina Sofía se presenta en la muestra 'Poéticas de la democracia.Imágenes y contraimágenes de la Transición', que podrá visitarse hasta el 25 de noviembre de 2019. El origen de la exposición se remonta al año 2008, cuando el centro comenzó una investigación para reivindicar las experiencias artísticas excluidas del discurso institucional de los años 70 en la España franquista.

Más de 250 obras de muy diversos formatos (pintura, vídeo, cine fotografía, cómic, documentos o instalaciones) forman parte de una colección articulada en torno a dos grandes ejes: el arte de grandes nombres representado por la participación española en la Bienal de Venecia de 1976 y las diferentes manifestaciones de la contracultura ciudadana de los años 70, en la que jóvenes, asociaciones vecinales y mujeres adquirieron una especial relevancia. Dos bases que ya merecían el estudio en profundidad que les ha dedicado esta institución y que se ganaron su derecho a ocupar un lugar en la historia.

Para comprender la exposición es necesario poner en contexto la importancia de la Bienal de Venecia de 1976, ya que fue concebida en sí misma como un acto reivindicativo y militante frente el discurso oficial. Hay que recordar que la edición anterior - celebrada en 1974 - había supuesto un homenaje a la resistencia chilena ante Pinochet. De hecho, el pabellón español se mantuvo cerrado, ya que no se invitó al país, quedando relegada a una comisión, conocida como la comisión de los 10, que se encargó de mostrar el arte que se había producido en los 40 años de dictadura a través de la exhibición 'España. Vanguardia Artística y Realidad Social, 1936-1976'. La sala inicial de la muestra es casi una reconstrucción arqueológica de la original, con obras como la irónica 'Ronda de noche con porras' de Eduardo Arroyo; 'La mujer' de Alberto Corazón; los barrotes rematados con una cerradura con los que Agustín Ibarrola demandaba amnistía; 'El abrazo' de Juan Genovés, y algunos trabajos de la serie Paredón, con la que el grupo artístico Equipo Crónica denunció los últimos fusilamientos del franquismo, el 27 de septiembre de 1975.

Sobresalen numerosos documentos audiovisuales en torno a la Bienal: en un reportaje para la televisión húngara llama la atención cómo se compara el franquismo con la mitológica Hidra de Lerna, puesto que cada vez que se cree erradicado vuelve como esa cabeza de serpiente que renace al ser cortada. Una afirmación que bien podría hacerse hoy en día tras presenciar el revuelo creado ante la propuesta de exhumación de los restos del dictador o la asunción de ciertos términos por parte de la derecha española. Además, se recogen diversos documentos que atestiguan la diversidad artística de la Bienal, en la que también fueron protagonistas la música, la poesía o el teatro de la mano de compañías como Els Joglars o artistas como Nuria Espert.

Obra de Alberto Schommer

El otro núcleo que vertebra la cita se dedica a los héroes olvidados de la Transición: los ciudadanos que, organizados en asociaciones vecinales, movimientos feministas, pacifistas o ecologistas, lideraron la contestación al Régimen. Esta contracultura surgida en las calles se presenta a través de temas como la crisis de la masculinidad, la estética de la protesta, la juventud en la Transición, las reivindicaciones de las mujeres o los llamados marginados constitucionales, es decir, aquellos a los que se excluyó de la Constitución. Toman protagonismo expresiones artísticas alejadas de lo tradicional como graffitis, performances o medios alternativos como las revistas Ajoblanco o Vindicación Feminista, símbolos de una época que buscaba la libertad tanto en lo artístico como en lo vital. El cine tampoco queda al margen y tiene su representación con la icónica 'La Cabina' de Antonio Mercero; 'Deprisa, deprisa' de Carlos Saura o 'Entre tinieblas' de Pedro Almodóvar. Esta última se proyecta en una sala dedicada a la otra cara de estos movimientos, en la que se refleja el consumo de drogas, el mundo de la noche y la proliferación de las tribus urbanas.

El recorrido finaliza con una estancia que gira en torno al referéndum constitucional y en el que se reúnen tanto las manifestaciones a favor como en contra. Resulta curioso comprobar cómo muchas de esas críticas que se hicieron al texto constitucional, como la imposición de la monarquía o el marco autonómico, siguen vigentes en la actualidad y son las mismas por las que se pide una reforma. 

Imprescindible recuperar el 'Dossier Constitución' de la revista Ajoblanco, en el que se critica la arrogancia de la Carta Magna, que se ve a sí misma como un todo definitivo y no como un texto en evolución, o ver la serie de fotografías de Alberto Schommer, donde se muestra una curiosa visión de los principales representantes políticos de los primeros partidos políticos de la democracia: a los políticos del PCE se les representa como pensadores, los del PSOE son unos toreros con capa, los de UCD tienden la mano al pacto y los de Alianza Popular son gladiadores con espada y escudo.

'Poéticas de la democracia' es una necesaria revisión de un momento histórico crucial en la historia española reciente del que se han hecho pocos análisis en profundidad hasta ahora. Así, el Museo Reina Sofía plantea una exposición con interés tanto para un público joven interesado en conocer una época determinante, como para el adulto que vivió esos hechos, para quien la exposición puede resultar un contrapunto ante sus propios recuerdos. A todos sorprenderá la modernidad de muchas de las propuestas que ya se hicieron en aquellos tiempos convulsos. Frente al consenso de la Transición, que siempre se intenta recalcar, este período fue una ebullición de diversidades y discrepancias que coincidió en la necesidad de paz y libertad.


jueves, 13 de diciembre de 2018

Vive la gran final de OT 2018 con Yelmo Cines

OT 2018 en Cines Yelmo

 Nadie con sentido común puede dudar del fenómeno social en el que se ha convertido el regreso del talent show por excelencia, Operación Triunfo, que en su vuelta nos enamoró de promesas de la música como Amaia Romero, Alfred García o Aitana Ocaña. La edición de 2018 ha repetido la acogida de la anterior, con una final que será emitida en pantalla grande en salas de Yelmo Cines de toda España. Alba Reche, Famous Oberogo, Julia Medina, Natalia Lacunza y Sabela Ramil se lo juegan todo el próximo miércoles en una gala en la que todo parece indicar que Amaia presentará su primer single y que Rosalía dejará a todos con la boca abierta en un cierre de lujo tras tres meses de emoción y talento.

CUÁNDO. Miércoles 19 de diciembre a las 22.15 h.

DÓNDE. Salas de Yelmo Cines de toda España. Consulta AQUÍ la más cercana.

CUÁNTO. 6 euros, con refresco pequeño y palomitas, desde AQUÍ.

POR QUÉ. Porque vivirás en pantalla grande el colofón final de tu programa favorito en compañía de otros seguidores del formato.

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