miércoles, 25 de noviembre de 2020

Romeo's: el love motel de moda en Ibiza

 EXTRA!

Fuimos unos privilegiados y hasta imaginamos las carreteras secundarias, nos emocionamos con las bodas en su capilla y escuchamos rugir los motores de los Mustang aparcados en la entrada del Romeo's Motel & Diner, la última aventura del exitoso grupo Concept Hotel Group en Ibiza, una isla en la que reponer fuerzas con un paisaje muy distinto al de los últimos años, cuando las discotecas llenaban de luces el paseo marítimo y las risas sonaban en las terrazas hasta altas horas de la madrugada.

Si bien la apertura de este sueño concebido por el hotelero Diego Calvo se imaginaba en otro contexto, es de justicia decir que cuesta dejar de ver la vida con una gran sonrisa cuando uno se aloja en cualquiera de los alojamientos del grupo, donde el color, el cariño de los empleados y la calidad de sus instalaciones son denominadores comunes.

En la bahía de San Antonio, a apenas unos pasos del increíble hotel Paradiso, donde tuvimos el placer de alojarnos este verano, se levanta Romeo's, un homenaje a los moteles de carretera americanos en el que uno se siente en medio de un love motel de los años 70 gracias, en buena parte, al excelente trabajo de interiorismo del estudio de arquitectura y diseño Ilmiodesign.

En el aparcamiento del hotel se encuentra una limusina Ford Lincoln del año 92 utilizada por el mismísimo Sylvester Stallone en su periplo por la isla pitiusa, mientras que en su interior ya han rodado un videoclip los famosos Rolling Stones. Con padrinos de este calibre, nada puede salir mal cuando el hotel vuelva a abrir sus puertas en mayo tras una pausa que servirá para poner a punto un establecimiento con todos los detalles diferenciales de diseño y estilo que ya forman parte de las señas de identidad de Concept Hotel Group.

Desde el imponente tótem de neón del parking, cada zona del hotel se ha concebido para sorprender a los clientes, con una capilla que sin duda se convertirá en uno de los elementos más fotografiados de un hotel absolutamente instagrameable. La atmósfera setentera de su precioso lobby, con sofás fijos y mesas metálicas en las que se podrán degustar hamburguesas, refrescos y grandes batidos no se queda atrás, como tampoco lo hace una piscina llamada a ser el punto de reunión durante el día, con un trampolín clásico, tumbonas, camas dobles, sombrillas retro y un jacuzzi en forma de corazón donde  se realizarán miles de selfies.

La cuidada ambientación llega a las habitaciones, donde el espíritu de la legendaria Ruta 66 está bien presente, con un equipamiento en el que destacan teléfonos analógicos, lámparas de flecos, ventiladores vintage y hasta un espejo con una frase personalizada sobre la cama, con el rojo como color predominante. Como en el resto de hoteles del grupo, los altavoces Marshall con conexión bluetooth y la nevera SMEG nos esperan

Y cuando llegue la noche… tendrás que preguntar por su playroom, una habitación con una entrada secreta donde una pole dance y un karaoke están dispuestos a que vivas una de las mejores veladas de tu vida, entre sofás de leopardo, bolas disco de espejo y una serie de fotografías enmarcadas de casinos clásicos con protagonistas que no te costará reconocer.

Si llevabas tiempo deseando conocer Ibiza o volver a disfrutar de sus preciosas calas, sus exquisitos restaurantes y sus famosos atardeceres, quizá este sea el mejor momento para disfrutar de una isla más relajada pero que sigue prometiendo experiencias tan intensas como inolvidables. Un chivatazo: el 30% por el Black Friday que Concept Hotel Group ha lanzado en todos sus hoteles es una gran oportunidad para reservar tus próximas vacaciones. ¡Que disfrutes de este hotelazo!


lunes, 23 de noviembre de 2020

La última aventura de Sherlock

 EXTRA!

Que la cultura ha sufrido un golpe frontal en esta crisis sanitaria es un hecho innegable. El sector, que supone el 3,2% del PIB español, se enfrenta a pérdidas millonarias tras meses de cierre de teatros, salas de conciertos e incontables cancelaciones. Sobre estos retos reflexiona estos días con mucho tino la periodista Cyntia M.R. en un reportaje especial publicado en la web del Instituto Goethe de Madrid. No se lo pierdan y saquen sus propias conclusiones.

Madrid, que acoge el 22% de las industrias culturales del país, parece despegar poco a poco con la vuelta a esta denominada nueva normalidad con propuestas que obran el milagro de llevar nuestras cabezas a realidades diferentes a las de este 2020 que a muy pocos les costará dejar atrás. El teatro musical, que desde hace años vestía de gala nuestra maravillosa Gran Vía, volverá a llenar de luces, canciones y aplausos al menos uno de sus teatros, el EDP Gran Vía, mientras que el rugido del rey de la selva seguirá descansando hasta que, según la productora Stage Entertainment, 'exista una fecha segura de vuelta'.

La empresa Be Urium, que también se encargó de llevar a la cartelera madrileña la adaptación musical de la famosa obra de Noah Gordon 'El médico', es la responsable del estreno de '¿Quién mató a Sherlock Holmes?', un montaje concebido en pleno confinamiento tras el que se encuentra Iván Macías, creador y productor ejecutivo, así como un nombre conocido para los amantes del género, José Luis Sixto, director de una pieza que cuenta con letras y libreto de Félix Amador.

El público se traslada al Londres victoriano junto a una serie de personajes muy conocidos por los lectores de las historias de Sherlock Holmes, donde una premonición es revelada: Sherlock Holmes va a ser asesinado. En medio de una decoración colorista y un vestuario exquisito, el Dr. Watson, Irene Adler, el profesor Moriarty y la misteriosa Mrs. Roberts discuten si su cita en la mansión de Tennison Road es un juego o más bien una conspiración en una primera parte menos cantada que en su desenlace, aunque ya desde el inicio se deja entrever el talento vocal de unos actores de sobrada trayectoria en el género musical.

La aparición de Daniel Diges como el famoso detective privado creado por el escritor inglés Arthur Conan Doyle se hace esperar, logrando que al aterrizar en escena el público aficionado a las tablas respire hondo y se sienta – por fin… – de nuevo en casa, recordando cuando disfrutó con él en 'Hoy no me puedo levantar' o en 'Los Miserables', mucho antes de que toda esta realidad que nunca vimos venir nos parase la vida.

Están inmensas Talía del Val y Julia Möller, como nos tienen acostumbrados en todas sus interpretaciones, pero aquí más relajadas y sin tanto despliegue escénico como en otros de sus trabajos, lo que nos permite degustar sin artefactos, desnudas, de sus grandes voces. La lágrima asoma en los ojos de muchos de los asistentes en los momentos en los que el foco se centra en ellas y no existe nada más. No se quedan atrás ni Enrique Ferrer, que demuestra los motivos por los que en su día fue becado en Estados Unidos y su amor por la ópera, ni Enrique del Portal en la piel de un Watson divertido y desubicado ante el misterio que hará fruncir el ceño de todos los presentes.

Joseán Moreno, como anfitrión, se convierte en una figura imprescindible en los momentos clave de una pieza diferente en la que el misterio, la muerte y hasta los fantasmas tienen su momento. La inteligencia y la observación de los espectadores se pone a prueba en un musical de 105 minutos dividido en dos actos que prescinde del intermedio habitual para evitar el contacto de los distintos grupos de espectadores en la sala.

El humor y el misterio se fusionan en un espectáculo ligero, entretenido y adecuado para todos los públicos en el que algunas de las mejores voces del teatro musical español se reinventan para recordar que, a pesar de las semanas que nuestras salas permanecieron en silencio, el amor por la cultura jamás dejó de latir. Demostrar ahora que la cultura es segura y que necesitamos volar con historias como estas, es responsabilidad de todos. Acudan al EDP Gran Vía y, a pesar de la mascarilla, sientan que todo quedó atrás por un ratito. Aunque nadie lo vea, les nacerá la sonrisa.