lunes, 28 de enero de 2013

Claroscuros de una cita para sibaritas

EXTRA! 

Años queriendo descubrir el aroma resultante de la mezcla de tanta creación, pasión, glamour y creatividad en la llamada 'cumbre internacional de gastronomía', Madrid Fusión, para luego pensar ese '¿esto era?' típico al encontrarse ante los créditos finales de esa película de la que todos hablan. Las expectativas traicionan y juzgar errores ajenos es fácil. 

La XI edición de Madrid Fusión se celebró en el Pabellón 14.1 de Ifema entre el 21 y el 23 de enero. Se trata de una cita anual imperdible para los enamorados de la gastronomía que permite encontrar en Madrid a un buen número de amantes de la cocina procedentes de fuera de la ciudad y también de España. Imperdible, al menos, para el que pueda permitirse pagar los 100 euros de visita diaria que cuesta la entrada como visitante. 

Durante tres días, Madrid se convierte en la capital mundial de la gastronomía y de la restauración. En esta última edición, Brasil ha ejercido como país invitado contando con un amplio stand en el que informar sobre su cocina. Aromas, texturas y público se entremezclan en un evento que busca llamar la atención de los paladares más exigentes del panorama nacional e internacional. Y lo consigue.

Maestros de la talla de David Muñoz (Diverxo), Paco Roncero (La Terraza del Casino) y Elena Arzak (Arzak) formaron parte de las actividades programadas dentro de un auditorio lleno hasta los topes durante los tres días, mientras que personalidades como Sergi Arola (ArolaGastro) y Paco Torreblanca (Totél) le dieron prestigio, por su parte, a esos espacios de encuentro con las últimas tendencias culinarias que suponen los Talleres Magistrales, donde se cruzan algunos de los cocineros más relevantes de la actualidad. Alta gastronomía de todo el mundo en un evento singular que hace las delicias de los llamados gourmets.


El Foro del Café, Enofusión y la zona de expositores completan una programación de lujo. En un congreso internacional como este, uno espera encontrar más amor por la gastronomía que público con ganas de dejarse ver y en nuestra visita, sin embargo, nos encontramos con un alto porcentaje de lo segundo. Quizá seamos jóvenes y aún no hayamos aprendido que el prestigio y el postureo en ocasiones van de la mano.

En la coyuntura de Madrid Fusión, no se entiende que una parte del público acuda para hacerse una foto con el chef que sale por la tele, guardarse un puñado de queso cuando el expositor no mira y ponerse tontorrón a base de buen vino. Por suerte, sólo hablamos de una parte del público que, igualmente, llama poderosamente la atención.


Hay que recordar que la gastronomía española es uno de los mejores productos del país, siendo considerados sus cocineros como uno de los principales referentes en la cocina internacional de hoy en día. El discurso gastronómico que el visitante encuentra en esta cita enriquece sus ideas, su cultura y su imaginario. El mayor problema, quizá, sea esa barrera que en ocasiones uno siente ante miradas por encima del hombro o carteles que le recuerdan que lo bueno sale (muy) caro.

Especialmente interesante fue la conversación que mantuvimos con Ricardo Oteros, director general de Supracafé, con quien pudimos compartir nuestro gusto por el café tras su participación en la charla de cierre en el Foro del Café, el miércoles 23 de enero. En sus palabras, 'sería bonito que la gente pensara en todo lo que hay detrás de una simple taza de café.' El suyo es un sector que ha caído en torno al 15% en los últimos dos años. La gente consume menos en bares y lo hace más en casa. 

Se pregunta 'por qué tenemos ese gusto por la globalización con lo interesante que resulta la autenticidad, lo diferente'. Oteros dice volver a casa con la sensación de que 'la gente ya es consciente de que el café es un alimento funcional, que además de ser placentero es positivo para nuestra salud. (...) Si algo saco en claro de Madrid Fusión es que cada vez interesa más la calidad y la variedad'.

Desde luego, calidad y variedad no faltaron en Ifema. Un buen número de expositores con productos de todo el mundo permitían al público probar lo mejor de lo mejor. ¿Saben qué? Al final nos dimos cuenta de que Madrid Fusión es la propuesta perfecta para aquellos que reservan una y otra vez en Arzak y que lloran el cierre de El Bulli. Para el resto, como nosotros, quizá sea una visita prescindible. 

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