martes, 22 de octubre de 2013

El arte por descubrir de Alhambra Reserva 1925

EXTRA!

El lunes 7 de octubre tuvimos el placer de conocer, gracias a la nueva campaña de Alhambra Reserva 1925, la Real Fábrica de Cristales de La Granja (Segovia). La razón por la que la conocida marca tomó la decisión de llevarnos a este lugar tiene nombre propio: Diego Rodríguez, un joven maestro soplador de vidrio que representa a la perfección el lema de la campaña: arte por descubrir. Así como los escultores o pintores, la destreza y el oficio de este artista simbolizan todo lo que pretende la empresa cervecera: carácter artesanal, tradición en materias primas y una alta calidad.

La fábrica se compone de tres partes: el museo, la Escuela Superior y la zona de horno y los talleres. En su visita se explica clara y fácilmente qué es el vidrio y cuál es su proceso de fabricación mediante modelos de hornos antiguos, maestros y aprendices. Gracias a esto, sabemos que la botella de Alhambra Reserva de 1925 está compuesta de arena de sílice que, junto con fundentes, produce sosa, a la que hay que añadir cal para que la mezcla no sea débil. Todo ello se mezcla y se funde en hornos que alcanzan una temperatura de 1500 grados. Con diferentes moldes y con la originalidad del maestro, el vidrio toma una u otra forma hasta convertirse en jarras, vasos, botellas o, incluso, cucharas.

En la Escuela Superior, los alumnos aprenden las diferentes técnicas de modelación del vidrio y el cristal y todos los entresijos de este tradicional oficio. El horno y los talleres pueden ser observados por los visitantes desde una cristalera por motivos de seguridad. Sin embargo, los medios presentes tuvimos el privilegio, gafas de seguridad puestas y arrimándonos lo necesario al horno, de ver de cerca la maestría de Diego Rodríguez. Poco a poco, su personal 'Apolo y Dafne' fue cobrando forma de jarra con la habilidad que Gian Lorenzo Bernini debía desprender en su taller, allá por 1620.


Seguidamente, con mucho respeto hacia la profesión y la maña justa, pudimos hacer nuestra propia botella de vidrio por el método del soplido mientras el experto nos explicaba, paso a paso, lo que debíamos hacer. Mediante el hashtag #artexdescubrir, los presentes compartimos nuestras impresiones sobre esta bonita labor en nuestros perfiles en redes sociales. Os aseguramos que fue una experiencia única: el calor del horno; lo moldeable de la 'masa', como si de miel se tratara; la rapidez con la que se enfría si no eres hábil; las formas ilimitadas que se le pueden dar al vidrio...

Con esta acción, Alhambra Reserva 1925 quiere acercarnos a otro tipo de arte, ese que no es considerado como tal y que no se puede ver en museos, ni en libros, un arte para paladares exigentes e inquietos. Una experiencia cervecera volcada en 33 cl. que se equipara a toda una herencia de soplado de vidrio visible en una sola pieza. Una cerveza fresca, rica y que va bien con cualquier comida. Teniendo en cuenta su graduación de 6,4 y siendo responsables, ¡os la recomendamos!

1 comentario:

  1. Todo un placer haber contribuido a desvelar todo el #ArtexDescubrir que se esconde tras oficios tan tradicionales y artesanales como los que caracterizan cada botella de Alhambra Reserva 1925. Un brindis por la tradición bien entendida y el buen hacer de los artesanos.

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