martes, 17 de diciembre de 2013

Una noche inolvidable con la Fundación Nido

EXTRA!

Es cierto que me perdí unos segundos en el brillo de los ojos del periodista y escritor Andrés Aberasturi, pero el resto del tiempo estuve allí. Me perdí, o me fui a otra parte, porque a través de su mirada, de la emoción de su mirada, pude ver la valentía del padre que levanta la voz por la criatura y la causa que necesita de su lucha, pero también de la de todos. Aberasturi, presidente de la Fundación Nido, dedicada a hacer visible el problema de la parálisis cerebral profunda, mostró su vulnerabilidad y coraje la tarde del domingo 15 de diciembre en la Sala Clamores.

La Fundación Nido celebró un festival repleto de entrega y solidaridad reuniendo a importantes nombres de la cultura que llenaron de música, poesía y emoción la mítica sala madrileña, en una cita en la que la recaudación obtenida con el dinero de las entradas se destinará íntegramente a dar asistencia a quienes padecen la enfermedad.

Con la figura de San Nicolás como metáfora de la auténtica solidaridad navideña y el poemario 'Un blanco deslumbramiento (palabras para Cris)' - escrito por Aberasturi con poemas inspirados en su hijo Cristóbal, afectado por parálisis cerebral profunda – como referentes, el evento arrancó con la actuación de Sr.Chinarro, el humor gráfico de Forges y la lectura de un desgarrador fragmento de 'Un blanco deslumbramiento' en la voz de la actriz Ángela Molina.


Emotivos fueron, especialmente, los versos de Benjamín Prado, el vídeo con el que Luis Eduardo Aute quiso estar presente en la ocasión y la actuación, llena de garra y pasión, de una joven y talentosa Soleá Morente, que se presentó con una deliciosa versión de 'Pequeño vals vienés', basado en un poema de García Lorca, musicalizado por Leonard Cohen e interpretado en su día por su padre, el cantaor Enrique Morente. Las palabras de Nacho Vegas, que señalaron la importancia de iniciativas solidarias y de la ayuda a la dependencia, fueron aplaudidas con vehemencia.

Durante cerca de tres horas, el festival emocionó al público y recordó el deber de luchar cada día por los derechos que, como ciudadanos, corresponden a todas las personas que sufren una discapacidad. Porque no hay más ciego que el que no quiere ver, ni gesto más humano que el de entregar nuestro tiempo, recursos y voz a causas como la que, de forma tan hermosa, unió a público y creadores el 15 de diciembre en el interior de una abarrotada Sala Clamores.



1 comentario:

  1. NO SE COMO CONTACTAR CON DON ANDRES, SOLO QUIERO EXPRESARLE MI ADMIRACION Y DARLE LAS GRACIAS POR SU ECUANIMIDAD A LA HORA DE INFROMAR O DE OFRECER SU PARECER EN LO REFERENTE A LA VIDA PUBLICA Y POLITICA DE ESTE PAIS, Y NI QUE DECIR DE SU TRABAJO EN FAVOR DE LOS AFECTADOS POR LA PARALISIS CEREBRAL, ¡¡¡GRACIAS DON ANDRES!!!

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