viernes, 14 de marzo de 2014

La cuenta atrás de Ron Woodroof

EXTRA!

Una de las grandes sorpresas de la temporada llega a las salas españolas este viernes 14 de marzo. 'Dallas Buyers Club', del director canadiense Jean-Marc Vallée, nos reencuentra de nuevo con temas de sobra conocidos, como es el caso del virus del SIDA, pero esta vez a través de la piel del texano Ron Woodroof (Matthew Mcconaughey), un amante de los rodeos, mujeriego, homófobo, alcohólico y drogadicto, que en 1986 fue diagnosticado como portador del VIH.

El film muestra la circunstancia que se vivía en los años 80 con respecto a esta cuestión. No se contaba con una medicación definitiva y se trataba a los pacientes de forma experimental por parte de la industria farmacéutica. No obstante, Ron se revela y, a pesar de que el médico le pronostica poco tiempo de vida, decide luchar no sólo por la esperanza de una pronta recuperación, sino también por todos aquellos que se ven afectados por el mismo problema.

McConaughey se encuentra en la mejor etapa de su carrera. Después de su magnífica interpretación en 'Mud', el actor ha dado un giro en su trayectoria y despunta en cada papel que pasa por sus manos. En este caso, su gran profesionalidad proporciona una mayor dimensión a un guión que, a pesar de estar basado en hechos reales, podría pasar desapercibido. A través de su personaje vemos un derroche de carisma auténtico que camufla la simple idea de querer vivir. Es cierto que encarna un cliché tras otro, ya que este tipo de protagonistas se registran en un gran número de películas. No deja de ser el típico homófobo machista, pero a lo largo de la historia vemos una metamorfosis paulatina que equilibra a la perfección. Un estupendo trabajo que otorgó al intérprete el Oscar a Mejor Actor.

Su compañero de reparto, Jared Leto, no se queda a la sombra. Encarnando a Rayon, un transexual drogadicto de aspecto frágil y estremecedor, se hizo con el Oscar al Mejor Actor de Reparto. Su labor, más que sublime, proporciona los momentos más emocionantes y humorísticos de la cinta, creando un ambiente trágico con el que el espectador empatiza desde el principio. Su interpretación es desgarradora, amarga y destructiva, escondida tras un velo de ternura y humor fingido por un fanático del glamouroso cantante británico de la banda de rock T.Rex.

Con un guión bastante simple y equilibrado, se agradece que no caiga en los aspectos más sensibleros y escabrosos tan propios de los largometrajes sobre enfermos terminales. La trama peca de ser fría en los puntos más dramáticos, pero no pierde la intensidad en ningún instante. Aun partiendo de un arranque bastante lento, la historia despega gradualmente hasta llegar a un final espléndido y elegante. Una lucha constante materializada a través de hechos que ponen al espectador en una tesitura en la que sea capaz de sacar sus propias conclusiones.

Pese a que se intentó ahorrar en costes y tiempo filmando con una sola cámara y sin luces, el montaje final refleja una oscuridad melancólica camuflada en tonos ocre, reflejo del interior de los propios personajes. El director de fotografía, Ives Bélanger, capta escrupulosamente la esencia ochentera, logrando un trabajo estéticamente sugerente, lleno de matices y adornado por una banda sonora idónea, con temas de grupos como T-Rex o 30 Seconds To Mars (al que pertenece Leto).

'Dallas Buyers Club' es la irreversible cuenta atrás de Ron Woodroof. La última película de Jean-Marc Vallée podría haber pasado sin pena ni gloria por las carteleras de no ser por la gran labor y profesionalidad de Matthew Mcconaughey y Jared Leto, y por ser premiada por méritos propios en los Oscar.


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