viernes, 4 de abril de 2014

La emotividad de lo cotidiano

Atlántida Film Fest


Dicen que, en ocasiones, las personas somos el reflejo de nuestra circunstancia, de todo aquello que somos incapaces de controlar hasta ocultar nuestra esencia incluso ante nosotros mismos. Y entonces, cuando menos te lo esperas, aparece quien decide redimirte, dejando atrás la fachada y recordándote, incluso sin quererlo, cómo ser tú mismo y cuánto vale lo que te rodea. Esto es lo que el director singapurense Anthony Chen nos muestra en su ópera prima, 'Ilo Ilo', que este mes se puede disfrutar como parte de la programación del Atlántida Film Fest.

La película, situada en Singapur durante la crisis asiática de los 90, gira en torno a una familia acomodada en la que un matrimonio, su hijo y una niñera de origen filipino forman el tándem protagonista. Teresa (Angeli Bayani) se muda a Singapur para trabajar como asistenta de la casa y cuidar de Jiale (Koh Jia Ler), el hijo único de la pareja, un niño problemático y malcriado. Aunque al principio la relación entre ellos no será sencilla, ambos acabarán encariñándose debido a la pena de la joven, que recuerda al hijo que tuvo que dejar atrás para conseguir dinero.

La madre, Hwee Leng (Yann Yann Yeo), trabaja en unas oficinas redactando cartas de despido. Embarazada de su segundo hijo, busca desesperadamente ayuda para sobrellevar la situación económica y familiar que atraviesan. Su marido, Tian Teck (Tian Wen Chen), es un hombre apático que busca desesperadamente un empleo, siguiendo consejos que no hacen más que empeorar las circunstancias. La cinta presume de unas interpretaciones realistas entre las que destacan unos padres más interesados en mantener las apariencias y el estatus que en el bienestar de su hijo.


El director profundiza paralelamente en la relación entre Teresa y Jiale, así como en las complicaciones personales y laborales del matrimonio, que se enfrenta a una etapa delicada en la que peligra su actual modo de vida, además de centrarse en las vivencias de Teresa como emigrante mientras sufre diversos desprecios y malentendidos. Un reparto espléndido que se mueve con naturalidad por la cotidianidad de una trama sin grandes pretensiones.

Además de presentar con maestría una familia desestructurada, el cineasta expone con ciertos toques de humor las costumbres, religión y economía de la sociedad en la que viven, centrándose especialmente en el último punto. Con firmeza, el sólido guión acaba proyectando una panorámica que muestra las consecuencias de una crisis que terminó extendiéndose por casi todo el continente.

Con una fotografía sobria y el uso constante de primeros planos, 'Ilo Ilo' se convierte en una película aparentemente sencilla, pero cargada de emoción, dulzura, crueldad y realismo que indaga en las relaciones que se establecen más allá de los lazos de sangre.

Dicen que en la vida existen dos familias: en la que uno nace y la que elige libremente. Al final, cada persona se mueve de puntillas por ellas en función de sus necesidades, sin olvidar que a veces aparecen afinidades incatalogables que te hacen cuestionar lo absurdo de lo impuesto. 


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