miércoles, 30 de abril de 2014

Una regresión al jardín de infancia

EXTRA!

Cuando somos pequeños fantaseamos con lo que queremos ser de mayor, pero cuando llegamos a cierta edad nos damos cuenta de que muchas de las cosas que soñábamos de niños no se han cumplido. En esta tesitura se encuentran los protagonistas de 'La vida resuelta', un grupo de treintañeros insatisfechos que ven cómo sus vidas no han ido por el camino que ellos se imaginaban.

Una comedia dirigida por Juan Pedro Campoy en la que se reflexiona sobre las responsabilidades que conlleva la madurez. La trama transcurre en una elitista guardería en la que, entre juguetes y mobiliario infantil, dos parejas y una madre soltera compiten por hacerse con la única plaza libre disponible.

Carlos Santos y Laura Domínguez dan vida a la pareja, aparentemente estable, de Luis y Laura: él, periodista en paro tras dejar su puesto para cuidar de su hijo, y ella, una arquitecta que antepone su trabajo a su familia. Raquel (Cristina Alcázar) es una decoradora y madre soltera que conoce a Luis y a Laura más de lo que querría. El reparto se completa con Jaime (Javier Mora), un divorciado que intenta vivir una segunda juventud con Lluvia (Adriana Torrebejano), una aspirante a Gran Hermano que, aun siendo la más joven e inexperta, tiene las cosas mucho más claras que los demás.


Mientras esperan su turno para ser entrevistados, cuentan su vida y  escuchan a los demás. Entre discusiones y reflexiones, los personajes recuerdan cómo querían que fueran su vidas cuando jugaban con plastilina en un patio de colegio. El texto, escrito por los guionistas de series como '7 Vidas' y 'Aída', Marta Sánchez y David S. Olivas, parte de vivencias cotidianas que hacen que el público se olvide del reloj durante los 90 minutos que dura la representación. 

Las situaciones de enredo y la excelente labor de los actores hacen que la función resulte de lo más amena. La guinda del pastel la pone el personaje de Adriana Torrebejano que, con su inocencia y juventud, hace que el espectador se parta de risa cada vez que se pronuncia. 

Una comedia que, además de ofrecer un montaje divertido, consigue que el público se pare a pensar si de verdad tiene lo que le hace realmente feliz. Para ver en qué acaba todo, lo mejor es acercarse por el Teatro Infanta Isabel y disfrutar de 'La vida resuelta'


No hay comentarios:

Publicar un comentario