jueves, 29 de mayo de 2014

El Huerto de Lucas enamora

EXTRA! 

Dejar a un lado la contaminación que nos rodea para dar paso a la conciencia y el sentido común que persigue la mejora de nuestra salud ya es posible en el centro de la ciudad. El Huerto de Lucas se encuentra en pleno barrio de Chueca, en el número 13 de la calle San Lucas. Un mercado de comida orgánica con más de 450 metros cuadrados dedicados al cuidado de la salud y el medio ambiente a través de la alimentación.

Una panadería, una charcutería, un puesto de frutas y verduras, una carnicería, un puesto de zumos, otro de cafés y tés y hasta una heladería se reúnen en un espacio en el que todos los puestos han sido cuidadosamente seleccionados y en los que sólo se venden productos 100% orgánicos.

¿Y en qué se diferencia un producto orgánico de uno cualquiera? En que hablamos de un producto elaborado sin usar químicos, antibióticos, hormonas, conservantes, colorantes ni cualquier clase de aditivos artificiales. Las frutas y verduras de origen orgánico no siempre tienen buena pinta, pero espera a probarlas y verás qué sabor... Hablamos, en definitiva, de comida más sana y sabrosa, con más nutrientes y vitaminas, cuyo consumo ayuda al medioambiente, apoya a productores y usa menos energía que la producción convencional.


El Huerto de Lucas persigue una labor de divulgación y la prescripción de una vida saludable mediante un proyecto ecogastrocultural en el que los visitantes pueden hacer su compra orgánica, disfrutar de una degustación de platoos seleccionados en la cantina del prestigioso chef Javier Muñoz-Calero (Tartán, Perrito Faldero), probar su solicitado brunch y hasta disfrutar de una programación de vanguardia que acoge multitud de exposiciones, charlas o talleres

Un proyecto en el que el diseño biosaludable y la construcción libre de tóxicos hacen de este espacio un lugar único para potenciar la salud y el bienestar a través de los cinco sentidos. Para el gerente, Alejandro Muñoz-Calero, 'lo importante es que consigamos que la sociedad vea los productos orgánicos como algo más que una moda y que sus precios lleguen a ser competitivos, pasando de ser un lujo de unos pocos a un derecho de todos'.

Alejandro asegura que 'hay productos que siguen siendo muy caros en ecológico porque la producción es más cara y la demanda es baja, pero no dejamos de intentar que el precio sea lo más económico posible'. Promover los alimentos provenientes de pequeños agricultores locales a través de relaciones comerciales justas es otro de sus objetivos.


La Doctora en Medicina y Presidenta de la Fundación para el Desarrollo y Divulgación de la Medicina Ambiental, Pilar Muñoz-Calero, declara que 'estamos rodeados de tal cantidad de químicos en el agua, en el aire y en los alimentos que cada vez hay más personas afectadas de sensibilidad química múltiple'. Algo que, por cierto, ya le ocurre a más de 400.00 españoles. 'Yo era una persona que desconocía la alimentación ecológica, pero empecé a tener que disminuir la carga tóxica de mi cuerpo porque dejé de tolerarlos prácticamente todos', añade.

Un proyecto familiar, con grandes dosis de responsabilidad social, que busca alejarse de la moda de lo ecológico para centrarse en concienciar al público de que comer sano es un derecho y una forma de ser más felices y eficaces. Sabores puros e intensos en un rincón en el que la divulgación y el amor por la gastronomía van de la mano.


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