sábado, 17 de mayo de 2014

El rompecabezas de Xavier

EXTRA!

Tras 'Una casa de locos' y 'Las muñecas rusas', el director francés Cédric Klapisch regresa a la gran pantalla con el emblemático personaje de Xavier (Romain Duris), poniendo punto y final a una historia cotidiana que comenzó con una beca Erasmus en Barcelona. 'Nueva vida en Nueva York' se estrena en España para mostrarnos el simple transcurrir del tiempo en una vida llena de obstáculos, indecisiones, impulsos e imprevistos.

La tercera entrega de la saga cuenta con el elenco actoral original, a los que resulta inevitable coger cariño desde que en 2002 se estrenaran los primeros pasos de aquel grupo de desconocidos que acabarían unidos por el destino. Por aquel entonces, Xavier realizaba su tesis doctoral sobre economía española en la ciudad condal, dejando atrás a su novia de toda la vida, Martine (Audrey Tatou). Su nueva experiencia traería consigo grandes amistades con las que retomaría su relación en la secuela y un matrimonio con Wendy (Kelly Reilly).

Esta vez, vemos al francés luchando por seguir en contacto con sus hijos, cuando su exmujer decide rehacer su vida en Nueva York. Esto le llevará a dar un gran salto al otro lado del charco, en donde no sólo deberá cuidar su relación con su familia, sino que también tendrá que conseguir un trabajo estable para permanecer en Estados Unidos, lidiar con la inesperada visita de Martine y sus hijos, y ayudar a su mejor amiga Isabelle (Cécile de France), que quiere quedarse embarazada, con su ayuda, para poder ser madre junto a su esposa.

Duris se encarga notablemente de llevar el peso, no sólo de esta película, sino de toda la trilogía. Es muy sencillo conectar con la historia gracias a las dotes interpretativas que el actor francés despliega, variando constantemente entre el drama y el humor, yendo este último de la mano de Cécile de France, que provocará más de un quebradero de cabeza al protagonista. Destaca la presencia de su compañera, Tatou, que como siempre se mantiene correcta en su trabajo, aunque no estemos ante el papel de su vida. No obstante, Reilly no parece sentir tanta comodidad como en las anteriores entregas, con ciertas dosis dramáticas que parecen forzadas.

No puede ser más evidente el hecho de estar ante una película de enredo que gira en torno al romance en la madurez y la comedia. El rompecabezas es la idea básica tanto del guión como del montaje, presentándose desde los mismos títulos de crédito. Xavier se encuentra con demasiados obstáculos que han provocado un gran distanciamiento con aquellos amigos con los que en su día convivió.

Aunque no es indispensable ver la trilogía entera para comprender la trama, sí es cierto que es todo un placer su visionado, por el que danzan multitud de culturas y paisajes, como Barcelona, París, Londres y San Petersburgo. Con escenas desenfrenadas, la propia voz en off de Duris y el trabajo del compositor francés Christophe Minck, que participa por segunda vez en esta saga, encontramos el sentido completo a una película que decae en ocasiones. Un final que no decepciona, en el que su protagonista consigue encontrar, por fin, su sitio.


No hay comentarios:

Publicar un comentario