jueves, 31 de julio de 2014

El esperado regreso de Placebo a Madrid

EXTRA!

Parece increíble que hayan tenido que pasar 11 años para poder asistir de nuevo a un concierto del grupo británico Placebo en Madrid. Desde la gira 'Sleeping with ghosts', los seguidores de la banda han estado esperando este momento para reunirse con el cantante Brian Molko, el bajista Stefan Olsdal y el batería Steve Forrest. Pese a que han manifestado en repetidas ocasiones sentirse como en casa cada vez que actúan en la capital, las posibilidades de los seguidores madrileños algunas veces se han visto frustradas, como en 2009, cuando el trío tuvo que suspender su cita debido a problemas de salud de su líder.

En esta ocasión, la formación, en plena gira 'Loud Like Love', estrenó anoche The Ring, el nuevo espacio del Palacio de los Deportes con un escenario más reducido y sin gradas, que configura una interesante propuesta para acoger conciertos de aforo medio, con un espacio más íntimo y un sonido espectacular.

Los mallorquines L.A. saltaron a escena con gran energía, a pesar de saber que esta vez ejercían de teloneros, con poco más de media hora en la que mostrar un repertorio que conquistara a un público deseoso de ver a los ingleses. Algo tímidos cada vez que interactuaban con los allí presentes, la banda demostró un alto nivel y un estupendo setlist que hizo disfrutar a todos, aun sufriendo algún que otro contratiempo con el sonido.

Con una puntualidad muy propia de Placebo, a las diez de la noche aparecieron Forrest, Olsdal y Molko junto a su equipo para dar las primeras notas de 'B3', tema que daría paso a un poco mas de hora y media de un show intenso. Con un repertorio similar al que están ofreciendo últimamente, repasaron el nuevo disco, 'Loud Like Love', incluyendo algunos éxitos de sus anteriores álbumes, a excepción de su primer trabajo homónimo. El conjunto británico continuó con 'For what it's worth' con gran intensidad y acompañados de dos guitarristas más, confirmando así la madurez de la banda, que disfrutaba con cada nota viendo a un público tan entregado. 

Un inesperado 'Allergic' sorprendió a los presentes, ya que hacía mucho tiempo que no sonaba en directo y, tras repasar su mítico 'Every you every me', todo un himno en sus actuaciones, prosiguieron interpretando temas recientes como 'Scene of the crime', la melódica 'A million little pieces', que supuso un pequeño descanso tras la fuerza y energía de los anteriores, o 'Rob the bank', que sonó incluso con más ímpetu que en el propio estudio. Molko no olvidaba animar a sus fans con palabras en un español bastante fluido.

El pegadizo 'Too many friends' introdujo el repaso a uno de sus discos más aclamados, 'Meds', con la calmada 'Space monkey', la desgarradora 'Song to say goodbye', que no suele faltar, o el propio single que da nombre al álbum. El cierre del show transportó al público a un pasado ya lejano con 'Special k' y 'The bitter end', que desató la locura de los allí presentes. Durante el espectáculo, los leads de infinitos colores adornaban el recinto, acompañando melódicamente los sonidos de los instrumentos de los componentes

Muy aplaudido fue, sin duda, el bis de cuatro canciones que el trío brindó. 'Begin the end', el casi olvidado cover de Kate Bush, 'Running up that hill', 'Post Blue' y una dilatada 'Infra-red', que culminó con Molko distorsionando la última guitarra del gran muestrario que lució durante el concierto. En pleno suelo del escenario, mientras múltiples luces de color rojo intenso le iluminaban, el cantante ensordeció a un público que aplaudía con la misma intensidad que al principio y que ya esperan impacientes el regreso de Placebo.


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