sábado, 26 de julio de 2014

Un romance moral

EXTRA! 

Seamos sinceros. El cine israelí sigue siendo un gran desconocido en España. Apenas nos llegan unos pocos títulos que se podrían contar con los dedos de una mano, pero bien es cierto que nunca deja indiferente al público occidental. En esta ocasión, la directora norteamericana Rama Burshtein, de origen judío, presenta su ópera prima 'Fill the void', que vio la luz hace dos años y que por fin llega a la cartelera española a partir del viernes 25 de julio.

En el seno de una comunidad ultraortodoxa judía de Tel Aviv, la joven Shira Medelman (Hadas Yaron), de 18 años, y su familia ortodoxa jasídica celebran la propuesta de matrimonio por parte de un hombre de buena familia. La tragedia toma el mando en su destino cuando su hermana mayor, Esther (Renana Raz), fallece en el parto de su sobrino. Su cuñado Yochay (Yiftach Klein), ya viudo, decide volver a buscar esposa, por lo que propone una candidata, buscada por sus padres, en Bélgica. Ante esta situación y en vistas de que la familia Medelman no volverá a ver a su nieto, deciden ofrecer a Shira para el matrimonio. La joven se verá envuelta en un dilema moral: obedecer a lo que se le impone o seguir los dictados de su corazón.

La protagonista de esta historia, Hadas Yaron, debuta ante la cámara con una gran interpretación que fue premiada con la copa Volpi en el Festival de Venecia. La joven demuestra un fantástico talento, sobre todo en lo que a expresividad se refiere. Junto a ella destaca el trabajo realizado por Yiftach Klein, con algo más de experiencia. Ambos desarrollan el lado más emotivo de la cinta, siendo sus diálogos el aspecto mejor desarrollado y la parte más emocionante de la trama debido a su gran espontaneidad y frescura, producto de la inocencia frente a la madurez y que, a su vez, esconde una tierna pasión controlada.


No es tanto el interés cinematográfico, sino más bien antropológico, el que despierta 'Fill the void' al llevarse a cabo en una comunidad tan opresiva. Se trata de una pequeña muestra de una cultura costumbrista que nace sobre una religión ya establecida y que, pese a posibles debates, forma parte de la vida sefardí. En el personaje de Shira vemos el reflejo de cómo la mujer es relegada a un último plano dentro de una colectividad machista. Un mundo diferente al nuestro que Burshtein retrata con suma delicadeza y exquisito gusto, mostrando la línea que separa lo racional de lo pasional.

En clave documental, el metraje posee un estilo visual muy cuidado y preciso. Su luminosidad choca directamente con el enigma que supone este tipo de comunidades y sus costumbres. Sin duda, llama la atención el trabajo del director de fotografía Asaf Sudri, con una composición limpia y perfeccionista que se complementa con una banda sonora compuesta por temas folclóricos a cargo del compositor Yitzhak Azulay.

Burshtein arroja un poco de luz sobre una sociedad que en la actualidad sigue siendo una gran desconocida. Su ópera prima, 'Fill the void', presenta un relato sobrio, pero totalmente cautivador, que encierra un gran dilema. Es inevitable ponerse en la piel de la protagonista, Shira, y plantearse si haríamos lo mismo.


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