viernes, 19 de septiembre de 2014

La rabia de los perdedores

EXTRA!

El cine también tiene sus propias modas. En el momento en el que una película destaca, la oferta se deja arrastrar buscando un éxito similar. Pese a que esta tendencia a veces resulta poco original, los seguidores de ciertos géneros disfrutan al máximo de ello. La ciencia ficción y el auge de los remakes colapsan el mercado más comercial, mientras que la vertiente independiente parece aprovechar el sur norteamericano para nuevas creaciones que están despuntando, sobre todo, en los grandes festivales. 

El drama sureño con tintes de western pega con fuerza en la gran pantalla. Este fue el caso de 'Mud', del cineasta estadounidense Jeff Nichols, película con la que el oscarizado Matthew McConaughey fue elogiado notablemente por la crítica. El director de comedias como 'Superfumados' o 'El canguro', David Gordon Green, presenta su último trabajo siguiendo esta corriente, 'Joe', que se estrena en salas españolas el 19 de septiembre.

Adaptación de la novela homónima del escritor Larry Brown, la cinta presenta una historia de violencia sobre perdedores y perdidos. Joe (Nicolas Cage) y el joven Gary (Tye Sheridan) se conocen inesperadamente cuando este último busca trabajo. La abrupta vida del adolescente, con un padre alcohólico y maltratador (Gary Poulter), una madre muerta en vida y una hermana traumatizada, cambia totalmente la mente del protagonista, un exconvicto que encuentra en el chico a un buen amigo y casi a un hijo.


Cage deja a un lado las películas de acción y los papeles insulsos para regresar al cine menos convencional. Con una interpretación más que notable, aspecto que ya se echaba de menos, el actor muestra una doble cara, entre la ternura y la insensibilidad, repleta de una rabia contenida generada por la violencia que le rodea. Destaca su química en pantalla con Sheridan, la joven promesa que ya despuntó en 'Mud' y que, gracias a su excelente trabajo, fue premiado el año pasado a mejor intérprete joven en el Festival de Venecia. Más impresionante es el esfuerzo realizado por Poulter, un vagabundo que se interpreta a sí mismo de forma escalofriante y que falleció (víctima de un cáncer de pulmón) al poco tiempo de finalizar el rodaje.

Pese a que la trama comienza de forma excesivamente pausada, dando importancia a escenas que claramente son de relleno, y reconociendo que la tensión sufre algunos altibajos, la cinta no deja de presentar una palpable reflexión sobre los vicios, el maltrato, la violencia y la prostitución de las zonas más pobres y profundas de Norteamérica. Con imágenes crudas envueltas en una aparente suciedad, el atractivo de su fotografía, a manos del director Tim Orr, equilibran un largometraje que se degusta por sus silencios, por un paisaje campestre realmente tétrico y por una banda sonora de Jeff McIlwain que encaja a la perfección.

'Joe' no presenta nada nuevo, no contiene sorpresas ni posee una fuerte ambición, pero su dureza no deja indiferente. Una historia turbia que enmascara el dolor de los perdedores, la rabia de quienes son víctimas de lo que les rodea y la pesadez de un día a día sin esperanza. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario