jueves, 27 de noviembre de 2014

La belleza ilustrada de Lacombe

EXTRA!

La idea de que una imagen vale más que mil palabras ha sido defendida y refutada a partes iguales a lo largo de los años. Los mismos que la literatura, la ilustración y la música pelean por ganar ese recuerdo inhóspito en lo más profundo de la memoria, para quedarse protegidos y remover las emociones con la más leve llama que les eleve a su reconocimiento.

Benjamin Lacombe es un joven ilustrador que, con apenas 32 años, ha logrado crear un estilo propio que reivindica los cuentos como la representación de la melancolía. Tras iniciar su carrera con títulos infantiles como Caperucita Roja, su trabajo ha ido tomando importancia al colaborar con escritores como Mathias Malzieu, gracias a los que se ha ido ganando un nombre a nivel internacional.


Desarrollando su maestría ante el papel, el también escritor francés ha indagado en técnicas como el gouache, el lápiz y el grafito, las acuarelas y la pintura al óleo. Ha ilustrado a genios de la literatura como Perrault, Victor Hugo o Edgar Allan Poe, y en su último álbum (diez metros desplegables en forma de biombo) retrata, de un modo más dramático y personal, la historia de Madama Butterfly. Basada en el libro de Pierre Loti ,'Madama Crisantemo', inmortalizada en la ópera de Puccini, la historia narra las desdichas de una joven geisha japonesa que se enamora de un oficial americano que acaba abandonándola para volver a su país.


Desplegando en sus bocetos una gran intimidad y precisión, Lacombe presenta unos personajes frágiles y quebradizos, rodeados de diferentes tonalidades y detalles. La pasión y el enamoramiento se tiñen con suaves tonos rojizos y una efusividad redundante en los trajes. La tristeza y la desazón se dirigen a un ámbito muchísimo más trágico, pincelando en las lágrimas la oscuridad presente en el interior de los personajes.



Los tonos amarillos, azules, rojos y negros se funden en la marea de emociones que reflejan las ilustraciones. Focalizando especialmente en la figura de las mariposas (ya explorada en su reinterpretación de 'Los amantes mariposa'), el artista transforma el abatimiento y la nostalgia en el leve batir de las translúcidas alas del animal que titula la ópera.


El Museo ABC cuenta, además, con la presencia de tres esculturas realizadas en polímero, muaré y acrílico que revelan la destreza del polifacético autor. Definidas con escrupuloso mimo, reflejan la debilidad en sus posturas y la exquisitez en los tejidos de sus ropas que, realizadas a mano, muestran la pulcritud del acabado. 


Con más de 20 ilustraciones reales, bocetos desplegables y el añadido de poder disfrutar del arte de la escultura, el espacio cultural acoge la exposición del 21 de noviembre de 2014 al 1 de marzo de 2015, fechas entre las que acercarse a conocer el trabajo de uno de los jóvenes ilustradores con más proyección internacional. Una muestra en la que ser testigos de cómo la música, la ilustración y la literatura se convierten en cómplices cuando la magia desdobla su condición.


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