lunes, 15 de diciembre de 2014

Bocados de la mejor fotografía contemporánea

EXTRA!

Cuando la cultura se ofrece al ciudadano de una manera tan cercana como lo hace la sala Lorenzo Vaquero de Getafe, es un pecado no visitar la selecta exposición fotográfica de la Red ITINER de la Comunidad de Madrid, perteneciente a la Colección Alcobendas. Si entre las muestras figuran prestigiosos autores como Gervasio Sánchez, Chema Madoz o Alberto García-Alix, obviarla es imperdonable. 'Un paseo por la fotografía contemporánea española' puede visitarse hasta el próximo 17 de diciembre en la antigua Fábrica de Harinas del municipio madrileño.

Dos fotografías del maestro Gervasio Sánchez se presentan rotundas ante el visitante. Sin duda, la Guerra de Bosnia fue uno de los más fructíferos escenarios del horror que el cordobés pudo inmortalizar. La desconcertante y bella 'Refugiadas albano-kosovares' juega en la línea de 'Cuatro niñas', representando a la población civil como la que se esconde, la que quiere desaparecer para no ser objeto de la masacre. 

Más de ocho décadas después, 'Cuatro niñas' puede entenderse como la antagonista sociocultural de la fotografía tomada a las cuatro hijas del zar Nicolás II, asesinado junto a su familia durante la revolución bolchevique que en 1918 puso fin a la dinastía Románov y al imperialismo ruso.

En contraste con el incontestable trabajo de Sánchez, se puede disfrutar de otro galardonado con el Premio Nacional de Fotografía, Chema Madoz. Sus obras icónicas y evocadoras se centran en la exploración de los objetos, desde una alcantarilla convertida en provisional escurreplatos a los zapatos unidos que presenta en la exposición, alumbrando un estilo que no deja indiferente. A los cuatro años, Madoz se vio obligado a utilizar un horno abierto como pupitre en unas concurridas clases particulares a las que su madre le apuntó antes de comenzar la escuela, hecho que catapultó su imaginación para iniciarse en la búsqueda de lo extraordinario en lo cotidiano.


Merece un alto en el camino la armoniosa pieza de Paco Gómez. De vocación paisajística, 'San Sebastián' se presenta como una amplia fotografía en formato cuadrado, donde se distingue desde un plano cenital a un niño en la playa, moldeada en buena parte su arena por la marea, en otra parte magullada por las pisadas y caprichos de los bañistas. Pudiendo interpretarse como la fuerza de la naturaleza frente al poder del ser humano para modificarla, coloca al niño y su imponente sombra como responsables para bregar con este difícil equilibrio.

Más irreverente se muestra Pablo Pérez Mínguez, fotógrafo inseparable de la movida madrileña, que capta a un joven y desafiante Pedro Almodóvar fumando un pitillo. Participante también del movimiento contracultural madrileño de los 80, la obra de Alberto García-Alix queda inmortalizada a través de uno de sus motivos fetiche, el tatuaje.

El precioso costumbrismo madrileño de Nicolás Muller está holgadamente representado con dos de sus trabajos. 'Pío Baroja paseando por el Retiro' nos descubre una faceta pensativa y misántropa del literato, que contrasta con la algarabía dominguera de la entrañable 'Casa de campo'.

El orientalismo de Isabel Muñoz, la Barcelona de Joan Colom y Ricard Terré y los pliegues de Alicia Martín tienen cabida en una muestra que completan autores como Gabriel Cualladó, Cristina García Rodero, Xavier Miserachs, Toni Catany, Benito Román, Luis Vioque o Juan Manuel Castro Prieto. Todo un viaje por la fotografía contemporánea española que demuestra el inmenso talento de sus protagonistas.

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