viernes, 13 de marzo de 2015

Una nueva visión del conflicto vasco

EXTRA!

Qué complejo es hacer una comedia de un asunto peliagudo que ha formado parte de nuestras vidas durante demasiados años. Llega a la cartelera española el último trabajo del director y guionista Borja Cobeaga, 'Negociador', justo la semana en la que se cumplen 11 años del atentado en Madrid de Al Qaeda. Una producción sobre el terrorismo de la que podremos disfrutar a partir del viernes 13 de marzo, basada en las negociaciones entre el antiguo presidente del PSE vasco, Jesús Eguiguren, y la banda terrorista ETA durante los años 2005 y 2006.

El político vasco Manu Aranguren (Ramón Barea) es elegido por el gobierno español para entablar conversaciones con un miembro del grupo revolucionario con el objetivo de conseguir el fin de la violencia. Francia es el lugar escogido por ambas partes para dar vida a una historia que se trazará a base de malentendidos y divertidos gags.

Barea es de esos fantásticos actores a los que sólo vemos en papeles secundarios, a excepción de escasas películas. Después de varios años, el actor vuelve a ser protagonista con un personaje que despierta un gran cariño desde el primer minuto. Su excelente y carismático trabajo viene acompañado por un reparto de primera. Raúl Arévalo y Secun de la Rosa destacan con dos pequeñas pero hilarantes intervenciones, mientras que Carlos Areces aparece a mitad de la cinta con una interpretación soberbia de un villano intolerante, pardillo y sinvergüenza, representando las escenas más cómicas del film.


Está claro que Cobeaga no quiere entrar en polémicas. Con una trama que pasa de puntillas por una cuestión complicada que resulta demasiado reciente, el autor ha intentado equilibrar ambas partes, dejando a un lado toda cuestión política para humanizar a sus personajes. El guionista de 'Ochos apellidos vascos' pasa de explotar humorísticamente los clichés de los españoles a utilizar un ingenio más elegante y sofisticado que no cae en bromas manidas en el cine español. Los juegos de palabras y el lenguaje no verbal adquieren gran importancia. Pese a que el dinamismo y el interés se centran en la comicidad de la narración, el autor no cae en el error de ridiculizar ni halagar a ninguna de las facciones evitando caer en lo fácil.

El director vizcaíno Jon D. Domínguez se encarga de la espléndida labor fotográfica. La imagen sobria y exquisita pone especial hincapié en los parajes naturales del norte de España y el sur de Francia, acompañándose de una banda sonora que no logra adquirir mayor trascendencia pero que está muy bien escogida.

'Negociador' es un gran paso en la carrera de Borja Cobeaga tras sus fallidos intentos con 'Pagafantas' (2009) y 'No controles' (2010), pero sin correr la misma suerte que 'Ocho apellidos vascos'. Su función primordial es entretener, objetivo que consigue. Para el espectador será un placer poder disfrutar de un tratamiento diferente del conflicto vasco tras muchos años de explotación en dramas y thrillers.


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