viernes, 15 de mayo de 2015

Las incógnitas fallidas de Atom Egoyan

EXTRA!

La blancura impoluta se adueña de la pantalla y presenta un clima frío, escalofriante y sobrecogedor. El director y guionista canadiense Atom Egoyan envuelve la atmósfera en la congoja propia de los thriller espeluznantes y expone una sucesión de acontecimientos que, haciendo referencia a la Reina de la noche de 'La flauta mágica', entrega una cinta dispuesta a convertirse en un icono del género.

La magnífica introducción de 'Cautivos', en sintonía con un espacio amplio y una realización cuidada, abre las puertas de un ejercicio de estilo digno de admiración en el que se esboza el equilibrio medido entre fotografía y música, presentando a uno de los malignos más prometedores de los últimos tiempos.

Sin embargo, y contra todo pronóstico, el largometraje se desploma al poco de empezar. La historia sobre las extrañas circunstancias que rodean el caso de una niña desaparecida hace ocho años se convierte en una reiteración de ideas ya exploradas por autores como Denis Villeneuve en 'Prisioneros', con la única diferenciación del uso de innecesarios saltos en el tiempo.

Ryan Renolds y Mireille Enos, que interpretan a los padres de la pequeña, no consiguen añadir interés al metraje. Pese a representar intensamente el dolor y la frustración ante el desconocimiento de los hechos, trasmitiendo con ejemplaridad la desesperación e impotencia de la circunstancia, la pareja no logra suplir las carencias del guión, algo que se hace más patente conforme la cinta avanza.


El rapto y la desaparición de niños, junto al análisis emocional de quienes cometen semejantes abusos, quedan relegados a un inmerecido segundo plano. Focalizando sobre tramas alejadas de la investigación, el guión trata de dar protagonismo a los policías Rosario Dawson y Scott Speedman, generando caracteres superfluos y giros narrativos inconclusos.

La trayectoria de Egoyan no juega a favor del film. La sutileza y maestría de títulos como 'El dulce porvenir' o 'Ararat' no hace más que acentuar la falta de personalidad de su último trabajo, que sin magia ni definición se convierte en una de las películas más flojas del realizador canadiense.

La atmósfera delicada, el reparto digno y la música apasionada quedan ocultas bajo un guión tan enrevesado como incoherente. Sin destacar ni contar con ningún elemento diferenciador, 'Cautivos' surge como un mero entretenimiento que pierde su interés conforme las aparentes incógnitas se transforman en evidencias.


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