lunes, 1 de junio de 2015

Una historia en movimiento llamada animación

EXTRA!

La animación lleva formando parte de nuestras vidas desde hace más de un siglo. Ayudada por el auge del cine y la televisión, lo cierto es que se ha convertido en una de las formas artísticas más representativas de la era contemporánea. La Fundación Canal presenta hasta el próximo 23 de agosto la exposición de acceso libre 'Watch me move. Un viaje por la animación', una muestra organizada por el Centro Barbican que, tras pasar por la Art Gallery de Londres, el Glenbow Museum de Calgary y diferentes museos asiáticos, aterriza en Madrid para proponer una reflexión sobre la centralidad de la animación en un mundo globalizado.

Entre juegos de espejos y luces, el visitante dispone de más de 80 obras audiovisuales distribuidas a lo largo de seis secciones temáticas. El recorrido da comienzo en Apariciones, en la que el público rememorará las obras que pusieron en marcha la maquinaria de la animación, desde las cronofotografías de Marey y las obras pioneras y llenas de imaginación de George Méliès, pasando por el exquisito y sorprendente 'Hotel Eléctrico' del español Segundo de Chomón, hasta el lado más siniestro de Walt Disney con los esqueletos danzantes de sus Silly Symphonies.

La llegada de la década de los 30 supondrá el desarrollo del género y el inicio de su senda más comercial gracias a la creación de grandes iconos como Betty Boop, Tom y Jerry, Bugs Bunny y, por supuesto, Mickey Mouse, constituyendo el corazón de la sección Personajes. Más tarde llegarían Los Picapiedra o el Oso Yogi y, poco a poco, la crítica y el gamberrismo ganarían terreno a la ingenuidad, con series mundialmente conocidas como Los Simpsons, Futurama o South Park.


Con la guerra y la posguerra alcanzan su culmen los superhéroes. Así, Marvel y DC Comics van creando sus famosos personajes en Occidente mientras que el manga y el anime presenta a sus propios héroes en el continente asiático con una mayor profundidad y motivaciones muy distintas.

En la sección Fábulas y fragmentos se reúnen aquellas piezas que recogen el legado artístico y la tradición oral de individuos y pueblos, dando lugar tanto a rara avis como 'Golem', ejemplo de la animación checa de Jiri Barta, como a aquellas historias que beben de los cuentos infantiles, destacando títulos como 'Blancanieves y los siete enanitos' o 'Pinocho' de Walt Disney. También tienen cabida en este área aquellas obras que crean sus propios mitos, como en el caso del director de cine japonés Hayao Miyazaki y el Studio GhibliEn Visiones se explora la naturaleza cada vez más virtual de la animación y se profundiza en su fusión con los videojuegos o los reality shows.

Una vez finalizado el recorrido, cabe resaltar la interesante selección de obras escogidas, pese a carecer de objetos o artículos que puedan expandir la experiencia más allá de las pantallas. 'Watch me move' recuerda la importancia de la animación como un lenguaje artístico que sirve de unión entre las personas sin importar su edad, género o nacionalidad. Un punto de encuentro que todos compartimos.


1 comentario:

  1. Aunque ya dice el refrán que "quien mucho abarca, poco aprieta", tengo muchísimas ganas de ver esta exposición. Y más con la buena crítica que le habéis dedicado.

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