jueves, 2 de julio de 2015

El paraíso de la evasión fiscal



A poco que se preste atención, no es complicado oír en alguna conversación entre vecinos, en el bar o esperando en la cola del supermercado la indignación del ciudadano de a pie con la situación actual. Un malestar propiciado por la clase alta y política de un país que mantiene un doble rasero a la hora de evaluar y juzgar los delitos cometidos por sus iguales o por la clase obrera. Cientos son los ejemplos que demuestran cómo el pueblo ha perdido la habilidad de sorprenderse mientras el malestar crece. El documental británico dirigido por Mark Donne, 'The UK Gold', aumenta esa imparable irritación global.

La City de Londres es un complejo financiero dentro de la propia capital inglesa que actúa como un estado único con capacidad para autogobernarse a expensas del Parlamento británico. Escapando de las trabas gubernamentales, las empresas ubicadas en ese distrito gozan de una impunidad que les facilita la evasión fiscal. Mark Donne nos introduce por la complicada red financiera que, junto a las antiguas islas británicas (Islas Caiman, Islas Vírgenes e Islas Bermudas), actúa como uno de los mayores paraísos fiscales del mundo.

'The UK Gold' destapa los engranajes de una maquinaria bien engrasada que reventó en 2008 con la crisis económica pero que hasta ahora no se ha subsanado. A la selecta élite que mueve las grandes empresas que cotizan en bolsa no les interesa declarar sus impuestos para poder mantener bajo llave y exento de políticas el robo de una cantidad estimada en 160 millones de dólares al año a los países más pobres del mundo.


El conocido actor de 'The Wire' o de la más reciente, 'The Affair', Dominic West, le pone voz a un documental que se adentra en las falacias emprendidas por las empresas para conseguir evadir el pago de sus impuestos. Se suma a los guías de la producción el reverendo William Taylor, un hombre común que hace un recorrido por la City tratando de resolver los secretos financieros que rodean a los altos cargos.

El director plantea pequeños atisbos de esperanza provenientes de la mano de Barack Obama. Destaca la política llevada a cabo por Estados Unidos y, en menor medida, por la Unión Europea, aunque no olvida los principios morales de los empresarios y ejecutivos que les permite cualquier maniobra para buscar los recovecos legales y la ayuda del gobierno británico. De esta forma, la deuda pública es sólo una patraña y el dinero está inmovilizado por las grandes fortunas, creando una verdadera deuda política.

Acompañado por los acordes de Thom Yorke (Radiohead), Robert del Naja (Massive Attack) y Guy Garvey (Elbow), el documental se traduce en un ensayo ácido sobre las injusticias que se pueden llegar a cometer por la codicia. Realizado con carencias de dinamismo y utilizando la figura del reverendo como simple nexo entre datos, revela unos hechos que darán que hablar a los más reivindicativos. 6/10.


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