lunes, 13 de julio de 2015

Un canto al optimismo en Getafe

EXTRA! 

La sexta edición del festival multidisciplinar Cultura Inquieta arrancó el pasado jueves 9 de julio en la Plaza de Toros de Getafe con la celebración del Festival África Vive, que llenó de músicas africanas la primera jornada de una cita que apuesta por la diversidad con un cartel ecléctico y heterogéneo que al día siguiente acogió al aclamado violinista Ara Malikian, que lleva más de una década acercando la música clásica a todos los públicos a través de su carisma y virtuosismo.

A menos de 20 kilómetros del centro de Madrid y a sólo unos pasos de la estación de tren y metro El Casar, Cultura Inquieta reúne a un público de todas las edades que extiende su entusiasmo entre el ruedo y las gradas, acogiendo por igual a los que acuden con ganas de baile y a los que prefieren disfrutar sentados de los grupos sin que por ello varíe el precio de las localidades, pudiendo alternar una y otra opción según apetezca.

Suprimiendo los típicos baños de obra, los agobios frente al escenario y las acampadas propias de los festivales de verano, el evento busca ante todo la comodidad de un espectador que rara vez espera para pedir su copa o se asusta por los precios de los food trucks de hamburguesas y perritos en los que llenar el estómago.

Con un retraso de una hora en la apertura de puertas del recinto que los asistentes pasaron bebiendo en las inmediaciones, el pasado sábado 11 de julio fue el turno de los sonidos garrapateros de La TruekeJuanito MakandéLa Pegatina y La Sra. Tomasa, grupos festivos y enérgicos que llenaron de entusiasmo una jornada dominada por el buen rollo, las palmas y los saltos de cientos de personas.


En la más de hora y media de flamenco underground que Juanito Makandé ofreció a los presentes al compás de su cajón sonaron temas como la perruna 'Churrete y Ringo', la coreada llamada a la libertad de 'Niña voladora', la muy oportuna 'Calores' y una aplaudida versión del 'Hakuna Matata' de 'El Rey León'. Ritmos del sur que hablan de deseos, miradas y viajes que animan a vivir de forma más consciente. 

El grupo catalán de ska y rumba La Pegatina arrancó su actuación con una explosión de confeti que dio paso al desmadre en un ruedo en el que destacó el optimismo de los sorbitos de amor de 'Lerei', la agitación de 'Sun Bay' y la más actual 'La ciudad de los gatos negros', una de las canciones más bailadas del concierto.

Sobre el escenario fueron constantes las piruetas, las coreografías surreales y la cercanía con un público que en su mayoría parecía conocerse a pies juntillas la discografía de la banda. No faltaron clásicos como 'Olivia', que los de Moncada y Reixach dedicaron a la nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ni tampoco 'Lloverá y yo veré', que volvió en los bises junto a la popular 'Mari Carmen'. Fue, en definitiva, una noche para el recuerdo en la que ni los más siesos pudieron mantener el tipo ante el frenesí de un grupo que celebra la vida de forma incesante.


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