miércoles, 1 de julio de 2015

Violento minimalismo

Atlántida Film Fest


¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para descubrir si quien tienes al lado es quien dice ser? ¿Y si esa persona es tu madre? Pocas películas con directores y un elenco desconocido enganchan desde la primera escena como lo hace 'Goodnight Mommy', una producción de origen austriaco dirigida por Veronika Franz y Severin Fiala que, tras presentarse en festivales como el de Sitges, Venecia y Toronto llega a España a través de la plataforma de cine online Filmin, dentro de la quinta edición del Atlántida Film Fest.

La trama comienza con Elias (Elias Schwartz), un niño de nueve años que disfruta de un verano idílico con su hermano Lukas (Lukas Schwartz). Durante varios minutos, el espectador observa cómo ambos corretean felices por los bosques de alrededor del hogar, sensaciones que desaparecen una vez regresan a la casa familiar. Su madre (Susanne West) es una presentadora de televisión en proceso de recuperación de una operación estética a la que nos presentan como una persona estricta y de mal carácter cuyas vendas (fruto de la cirugía) le dan un aspecto siniestro.

La mirada distante de la madre desde su vuelta del hospital hace dudar a los gemelos de si es o no quien dice ser. Elias comienza pidiéndole que preste atención a su hermano gemelo Lukas, al que en ningún momento se dirige desde su regreso. Esta indiferencia será el desencadenante de un sádico plan con el que descubrir si esa mujer es su madre o una impostora. Comparada con cintas como 'Funny Games', la historia se convierte en un thriller psicológico cargado de giros que sorprenderán al espectador.


Con una fotografía impecable, la película nos deleita con imágenes de alto nivel artístico. Franz y Fiala toman el punto de vista psicológico del film como un descenso a la oscuridad, algo que se traslada a las imágenes y efectos visuales. Los personajes caminan lentamente desde la seguridad  y la calma del día hacia la tenebrosidad. La claridad de la luz natural deja paso a una habitación en la que el sol atraviesa las rendijas de las persianas marcando las siluetas de los personajes mientras la historia se va volviendo cada vez más claustrofóbica.

A pesar de su corta edad, los hermanos Schwartz ofrecen una soberbia interpretación que refleja el lado más siniestro de la infancia sin llegar a desprenderse ni de la inocencia ni del sentimiento de culpa. Destaca el inquietante silencio que envuelve la producción, acompañado de una estética minimalista que encaja con la tensión creciente de una trama de ritmo lento que atrapa al espectador.

El doble juego entre ingenuidad y atrocidad a manos de un niño es un entretenimiento ya visto en el séptimo arte que conlleva una mezcla de sorpresa y confusión por parte del espectador. 'Goodnight Mommy' representa a la perfección esa dualidad en una película minuciosa que sorprende con un final tan retorcido como clarificante. 7,5/10.


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