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lunes, 28 de septiembre de 2015

La noche de Jared Leto

EXTRA!

El éxito estaba asegurado cuando el pasado mes de junio se anunciaba que la banda estadounidense de rock alternativo Thirty Seconds To Mars, liderada por el carismático músico y actor Jared Leto, encabezaría la segunda edición del festival de música Neox Rocks, organizado por el grupo AtresmediaTras un cambio de recinto realizado con el objetivo de acoger a un mayor número de asistentes, el Polideportivo Municipal San Isidro de Getafe abría sus puertas pasadas las 16.30 h. del domingo 27 de septiembre para recibir a aquellos que hacían cola desde primera hora de la mañana.

El grupo madrileño Bultur y la fuerza sonora de Belako abrían una jornada de conciertos que se pudo disfrutar en dos escenarios en cuyos laterales se leían los horarios de las actuaciones y en donde se extrañaban las típicas pantallas que acercan los detalles de cada banda a los que prefieren ver los conciertos lejos de las primeras filas. Si al escenario principal se le reconoce el acierto a la hora de situar una pasarela por la que horas después Jared Leto se movería sin parar, al escenario secundario le perjudicó que la torre de control se situase demasiado próxima a las tablas por la que pasaron los debutantes Demob Happy y la mítica banda Dover.

El grupo sueco de new wave The Sounds salía a escena pasadas las 20.30 h. con una imagen con su nombre al fondo del escenario y un espectáculo potente en sonoridad e iluminación. La vocalista de la banda, Maja Ivarsson, se dejó la piel en temas como 'Living in America', 'Rock n roll' y 'Tony the beat' ante un público de todas las edades que no paró de bailar durante una hora de actuación que culminó con 'Hope you’re happy now' mientras Ivarsson agitaba el micrófono a su alrededor.

Antes del plato fuerte de la noche, el inagotable grupo madrileño Dover se lanzaba al escenario con 'Too late', el tema que abre su último trabajo, 'Complications'. Dos décadas después de su nacimiento, la banda es consciente de que clásicos como 'Serenade' y 'Devil came to me' siguen siendo efectivos ante un público que canta, salta y baila como si no hubiese un mañana. La fuerza de su directo y la cercanía con unos asistentes a los que las hermanas Llanos se dirigieron en varias ocasiones dejaron buen sabor de boca y una sensación de vuelta a casa entre aquellos que agradecen el regreso del sonido del grupo al punk-rock de sus inicios, dejando experimentos a un lado.


Las grandes estrellas de la jornada salían tras un 'O fortuna' de Carmina Burana que muchos grabaron con sus dispositivos móviles. Jared Leto aparecía en el escenario con túnica blanca y pelo corto teñido de rosa al ritmo de 'Up in the air', un tema cuyos coros funcionan escandalosamente bien en directo. Tras 'Search and Destroy', Leto hizo gritar a todos los presentes tras un 'I love you so much, Spainque repetiría en varias ocasiones más. La ausencia por enfermedad del batería de la banda y hermano del cantante, Shannon Leto, no se notó apenas.

Si bien pelotazos como 'This is war', 'Conquistador' y 'Kings and Queens' brillaron durante los 90 minutos del esperado espectáculo, el vocalista pecó de apoyarse demasiado en un público fiel al que extendía el micrófono de forma constante. Globos gigantes de colores, efectos de iluminación y la subida de varios fans a la pasarela fueron algunas de las herramientas que potenciaron el dinamismo de una cita que brilló en su parte más acústica, donde la intensa 'Hurricane' y 'The Kill (Bury me)', en la que el cantante lució una preciosa voz rota, dejaron constancia de la potencia vocal con la que cuenta el ganador del Oscar por 'Dallas Buyers Club'.

Leto ondeó una bandera española, corrió por la pasarela y animó al público a dar palmas y elevar los brazos en una actuación que contó en los bises con 'Bright Lights' y 'Closer to the edge', esta última con decenas de seguidores sobre el escenario y algún problema de sonido. Aunque el frío empezaba a amenazar cerca de la medianoche, el otoño dio un último suspiro al verano con el calor de una banda que sabe mantener el equilibrio entre el rock y la electrónica satisfaciendo a públicos distintos.

En cuanto a la organización del festival en sí, precios propios de eventos de este tipo en las bebidas, aciertos como la instalación de césped artificial y espacio suficiente para no agobiarse en las actuaciones, y sugerencias de cara a próximas ediciones como la necesidad de más de una zona de aseos químicos y un espacio de puestos de comida mayor. Sobre la contratación de una serie de autobuses que al finalizar el festival trasladaban al público hasta Atocha, algún que otro festival tendría que tomar nota.


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