miércoles, 11 de noviembre de 2015

Una noche que lo cambia todo

EXTRA!

Si bien es cierto que el microteatro surge como una suerte de resistencia intelectual ante la crisis y la subida del IVA cultural en España, este formato, que acorta la duración de las piezas y el precio de las entradas, ha alumbrado floridas piezas de calidad y reunido a profesionales de primera línea desde sus inicios en la capital. Este es el caso de 'Clara Bow', una obra original del famoso actor y director Secun de la Rosa, cuyo exquisito reparto lo conforman el premio Max 2014 como mejor actor y autor revelación Juan Diego Botto, la actriz Carolina Bang, la ganadora del Goya Natalia de Molina y la cantante flamenca Soleá Morente.

La pieza, ambientada en el Hollywood de los años 20, protagoniza la tercera edición del Tanqueray Stage, una iniciativa con la que la conocida marca de ginebra tiene como objetivo sacar el teatro de sus circuitos habituales para descubrir al público espacios insólitos. Las representaciones, que ya han colgado el cartel de entradas agotadas en todas sus sesiones, tienen lugar durante el mes de noviembre en el aristócrata Palacio Duarte Pinto Coelho, situado en el barrio de los Austrias.

Los años 20 de la meca dorada del cine son sinónimos de éxito y nacimiento del star system, un jugoso caldo de cultivo donde creadores e intérpretes luchaban por hacerse hueco. En este contexto se desarrolla la Clara Bow de Secun de la Rosa, un personaje ligero, amable y condescendiente, con predilección por las copas que se sirven en el bar donde tiene lugar la escena.

Juan Diego Botto encarna al camarero Roy, hombre de costumbres que ha hecho de la practicidad su forma de vida. Le acompañan en su rutina laboral un escritor de teatro, interpretado por Xavi Melero; una crítica cinematográfica a la que da vida Natalia de Molina; la cocinera del bar, papel de Soleá Morente, y el inquietante personaje de 'El Rata', interpretado por el joven malagueño Adrián Lopez. En el momento en que aparece Clara Bow, en una vibrante interpretación de Carolina Bang, los allí presentes tratan sin mucho éxito de sofocar las desidias que la vida ha interpuesto en sus circunstancias.


El amor, el éxito, el dinero y el trabajo son temas que despuntan en la obra, tratados desde las diferentes perspectivas de cada personaje. A simple vista, pareciera como si aquellos seres estuvieran marcados por un destino ineludible en un guiño a la clásica tragedia griega. No obstante, ante la aparición de Clara Bow en escena, los presentes adquieren comportamientos que rompen con su pensamiento conformista. En otras palabras: se atreven a soñar.

A nivel interpretativo, la fugacidad de la pieza de 30 minutos supone un menor tiempo de lo habitual para sumergirse en la vicisitudes de los personajes, requiriendo una mayor concentración. Despunta en serenidad y liderazgo el veterano Juan Diego Botto. Así mismo, la presencia de Carolina Bang y el monólogo final de Natalia de Molina son sobresalientes, de manera similar al imparable caudal de energía que Xavi Melero regala al público. Soleá Morente pone el broche de oro al breve pero contundente espectáculo con una versión en clave de jazz del tema 'Todavía', primer single de su debut en solitario.

Si  el cóctel de elegantes interpretaciones y exquisito glamour no fuera suficiente, quizá sea bueno mencionar que el palacete privado donde se desarrolla la obra es un histórico punto de encuentro de la aristocracia intelectual madrileña, por cuyas estancias se han paseado personalidades como la intérprete de ópera María Callas, el pintor Salvador Dalí y el escritor Truman CapoteEl espectáculo, que incluye una copa de Tanqueray con cada entrada, consolida a Secun de la Rosa en la dirección teatral y reivindica un nuevo modo de vivir las artes escénicas.

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