miércoles, 9 de diciembre de 2015

Como caído del cielo

EXTRA! 

Más que una experiencia religiosa, lo de Expoclausura es un gusto al que pocos paladares se resisten. Sitúense: en el año 1997 se celebra por primera vez un mercadillo de productos navideños de conventos, abadías y monasterios de clausura en el Centro Comercial Puerta de Toledo. Con el objetivo de ofrecer los mejores productos dulces y, a su vez, ayudar al mantenimiento de las comunidades religiosas de vida contemplativa que contribuyen al cuidado de abadías, conventos y monasterios de toda España, el geólogo y profesor Miguel Ángel del Puerto se puso al frente de un proyecto que este 2015 celebra su decimonovena edición.

Poco tienen que ver los dulces industriales con las delicias que el visitante puede encontrar hasta el próximo día 20, si es que antes no se agotan existencias, en el primer piso del Centro Comercial ABC Serrano, donde la cita se celebra de forma ininterrumpida desde el año 2000. Los polvorones, mazapanes, turrones, mantecados, hojaldres, mermeladas, vinos y licores comparten espacio en las mesas alargadas que acogen los productos de más de 40 conventos, entre los que órdenes como las clarisas y las carmelitas tienen muchísimo tirón.

Cuenta Miguel Ángel que no son pocas las carencias con las que conviven las congregaciones, siendo la venta de repostería una forma de conseguir que las restauraciones no se retrasen años y las hermanas puedan vivir en mejores condiciones. Aunque puede decepcionar que tras los montones de cajas no se encuentre ninguna religiosa, quienes se encargan de que todo esté en orden y nada falle son un grupo de amigos, voluntarios y trabajadores que tratan con la mayor amabilidad del mundo al visitante, en buena parte mujeres de mediana edad y parejas mayores.


El ajetreo comienza en marzo, cuando se llevan a cabo los primeros contactos con los conventos, y ya en septiembre se hace la selección de productos. A la feria llega toda la mercancía una sola vez, agotándose todo o quedándose cerca de hacerlo en cada convocatoria. Se nota que los productos están recién hechos por el olor y las texturas, algo que se confirma en las etiquetas que leen dos señoras mayores que se debaten entre el capricho y los consejos del médico.

Los precios varían en función del producto, la procedencia y el peso. Hay rosquillas por 3,50 euros, mermeladas de infinitos sabores por 4, yemas por 8 y cajas de regalo por 30 entre infinidad de opciones. Los hay que llegan sabiendo lo que buscan pero también quienes echan cuentas con los dedos, quienes dudan si tanto o tan poco y quienes se dejan llevar por la gula. Lo que se aplica a todos los visitantes por igual es el pago en efectivo con el objetivo de evitar gastos en facturas y gestiones administrativas.

Los dulces que normalmente se venden en los típicos tornos de los conventos permanecerán a disposición del público hasta el próximo día 20 de diciembre en el Centro Comercial ABC Serrano en horario ininterrumpido de 10.00 a 21.00 h. La almendra, las frutas y las yemas se convierten en la base de una gran variedad de productos artesanales que estas fiestas le darán un sabor diferente a la hora del postre.


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