viernes, 4 de diciembre de 2015

El lado humano de la Guerra Fría

EXTRA! 

¿En qué momento despertará la humanidad? Ajenos a los problemas que nos rodean, vivimos encerrados en nuestras vidas, trabajando, corriendo y amando hasta que un día nos encontramos frente a situaciones en las que nuestros valores se tambalean y hay que decidir si permanecer en la indiferencia o arriesgarse por conseguir lo que consideramos justo. Con esta reflexión de fondo, el oscarizado director Steven Spielberg presenta 'El puente de los espías', una master class histórica centrada en la Guerra Fría que aterriza en las salas españolas este viernes 4 de diciembre.

Basada en hechos reales, la historia se centra en James Britt Donoban (Tom Hanks), un prestigioso abogado de seguros neoyorquino que se ve involucrado en un caso fuera de su especialidad. La acción se sitúa en 1957, año en el que Rudolph Abel (Mark Rylance) es detenido y acusado de espionaje por el gobierno norteamericano en plena Guerra Fría. Mientras van teniendo lugar distintos hechos históricos, un avión U-2 americano pilotado por Francis Gary Powers (Austin Stowell) es capturado por los soviéticos y Donoban se verá inmerso en las entrañas del conflicto cuando la CIA le envíe a la Alemania Oriental como encargado de negociar el intercambio de presos políticos.

Con todo lo que supone la defensa de un enemigo político en Estados Unidos, Donoban decide apostar por ceñirse al deber moral que dicta que toda persona merece justicia indistintamente de su nacionalidad o ideología. Resulta algo sorprendente la dosis de crítica social que desprende la cinta, haciendo reflexionar al espectador sobre los grandes héroes. Todo ello sin olvidar el patriotismo al que el director acostumbra, algo que se va haciendo latente a medida que va avanzando la película. 'El puente de los espías' presenta el lado más clásico de un Spielberg que regresa a la edad dorada de Hollywood.


Con un dinámico y técnicamente correcto guión de los hermanos Cohen con Matt Charman, la producción nos propone una historia verídica con Alemania de fondo en el momento de la construcción del Muro de Berlin. No faltan pinceladas del humor sutil que caracteriza a los Cohen durante los momentos más tensos del film. Se trata de una cinta adulta, con un ritmo pausado pero constante en la que la trama del espionaje queda en un segundo plano.

Considerado como un actor fetiche del director, Tom Hanks realiza su cuarta colaboración con Spielberg entregando una interpretación sorprendente, dotando a su personaje de una seguridad y humanidad intachables. Nada tiene que envidiarle Rylance, cuyo papel se rumorea que podría hacerle ganador del Oscar. Con un personaje de carácter impasible, su dominio del lenguaje no verbal y mirada expresiva le sirven para conquistar el corazón del espectador. La evolución de la trama se acompaña de una espectacular banda sonora compuesta por Thomas Newman.

El polaco Janusz Kaminski es capaz de atrapar el sentimiento de cada ciudad a través de una fotografía impregnada de colores fríos y tonos oscuros al igual que sobrexposiciones que subrayan la miseria y destrucción de una Alemania a la deriva frente a la viveza neoyorquina. Si algo hay que reconocerle a Spielberg es que el espectador sigue sintiéndose ante una buena película cuando él la firma. Desde este viernes, 140 minutos de buen cine esperan al público en las salas.


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