miércoles, 20 de enero de 2016

La construcción de un mito

EXTRA!

La fascinación y el misticismo generado en torno a la figura de la reina Cleopatra VII (69 a.C. – 30 a.C.) se remontan muy atrás en el tiempo. Sin embargo, la relevancia histórica y la potencia de su imagen han logrado que la estela que aquella mujer culta y atractiva ha dejado tras de sí permanezca vigente hoy en día. Prueba de ello es la gran afluencia de público en la muestra instalada en el madrileño Centro de Exposiciones Arte Canal. Entre los más de 60.000 visitantes que ya se han acercado a la exposición, abierta hasta el próximo 8 de mayo, se cuentan numerosos niños que se aproximan por primera vez a la leyenda que inspiró Cleopatra.

El recorrido, que aúna más de 400 piezas arqueológicas procedentes de 80 museos nacionales e internacionales, comienza con un río, el gran Nilo, que da origen hace más de 5.000 años a una de las primeras civilizaciones de la humanidad, además de amparar las grandes construcciones de los faraones. La dinastía ptolemaica toma al protagonismo tras la muerte de Alejandro Magno, en el 323 a.C., tras haber conquistado el territorio y fundado la ciudad de Alejandría. Así, el gobierno queda en manos de un general del emperador, Ptolomeo I Soter. De esta estirpe de reyes será Cleopatra su penúltima representante. Aunque la figura de Cleopatra es indisociable a la de Egipto, la última reina del imperio poseía orígenes griegos.

La muestra, comisariada por los profesores Giovanni Gentili y Martín Almagro-Gorbea, se adentra en la apasionada y apasionante vida de la soberana, que reinó en Egipto en una época turbulenta y ante una Roma cada vez más poderosa, manteniendo relaciones amorosas con dos de sus hombres más renombrados: Julio César y Marco Antonio, con quienes además tuvo descendencia. Todo ello hasta el momento en el que puso fin a su vida, a la edad de 39 años, mediante la mordedura letal de una cobra egipcia o áspid.


Tras su legendaria muerte se convierte en una suerte de leyenda representada una y otra vez por pintores, literatos, dramaturgos y, por supuesto, cineastas: desde la obra teatral de Shakespeare 'Antonio y Cleopatra', pasando por la ópera de Händel 'Giulio Cesare in Egitto' y el óleo sobre lienzo de John William Waterhouse, hasta el famoso film 'Cleopatra' de Joseph Mankiewicz. Mención especial merecen los trajes que vistieron Richard Burton y Elizabeth Taylor en esta superproducción de Hollywood que llegó a costar 44 millones de dólares (en el año 1963) y que los afortunados visitantes pueden apreciar en la exposición.

Remata la muestra un área que se centra en la fascinación despertada por Egipto en España, que alcanzó su culmen en la segunda mitad del siglo XX con la recuperación de los templos nubios anegados por las aguas del lago Nasser al construirse la presa de Asuán. Entre ellos, el madrileño Templo de Debod, monumento más antiguo de la ciudad, donado a España por el gobierno egipcio en agradecimiento a la labor de ayuda en la misión de rescate de los monumentos.

Culmina así una exposición dividida en siete ámbitos y un espacio introductorio que despliega una imagen poliédrica de Cleopatra, fruto de la mezcla de civilizaciones. Entre la historia y la leyenda, los ecos de una amante y estadista a la que cada autor rindió tributo desde la sensibilidad de la época o desde la suya propia. 


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