lunes, 21 de marzo de 2016

Noches de desenfreno en el convento

EXTRA!

Precedido de un gran éxito en Broadway y el West End, el musical 'Sister Act' recala durante tres meses en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid tras concluir la gira española que comenzó en octubre de 2014, con una temporada de éxito en el Teatro Tívoli de Barcelona. El optimismo y la energía dominan una producción protagonizada por la actriz Mireia Mambo en el personaje de Deloris, una mujer que se esconde en un convento tras denunciar al culpable de un asesinato.

Más de 20 actores ponen en pie una efectiva producción de algo más de dos horas de duración basada en la famosa película protagonizada por la prestigiosa intérprete y productora Whoopi Goldberg, que cuenta cómo una mujer de la noche revoluciona la vida tranquila de una comunidad religiosa, cambiando la introspección de las monjas por la pasión musical y la alegría de vivir.

Stage Entertainment, responsable de éxitos en la cartelera madrileña como 'El Rey Leon' y 'Los Miserables', sacó adelante - en coproducción junto a El Terrat y Whoopi Goldberg - la adaptación española de un espectáculo que en apenas cinco años se ha estrenado en una docena de países, donde lo han disfrutado más de cuatro millones de personas. Una de las claves del montaje es la partitura original del compositor Alan Menken, responsable de la música de películas clásicas de Disney como 'Aladdin' y 'La sirenita'.

La admiración por parte de las monjas según van conociendo a Deloris se mezcla con un pasado que insiste en atormentarla por más que intenta dejarlo atrás. A la espectacular voz de Mambo se unen una exquisita Àngels Gonyalons en el papel de Madre Superiora y un alocado Fermí Rixach como Monseñor. Entre el entrañable equipo de monjas de la producción brillan una divertida Malia Conde como la hermana María Patricia y la joven Gara Roda, que se mete en la piel de la insegura hermana María Roberta. El actor Edu Engonga, al que algunos recordarán por su papel en la mítica serie 'Un paso adelante', sobresale entre el corto elenco masculino como Eddie.


La orquesta la componen ocho músicos que tocan en directo a las órdenes de Josep Ferré, mientras que Frances Chiappetta se encarga de unas coreografías con las que se deleita a un público entusiasmado al que los dos actos de la obra (separados por un intermedio de 15 minutos) se le pasan volando. Más de 20 telares y 35 cambios escenográficos que recuerdan al teatro clásico componen una rica ambientación coronada por una virgen de 350 kilos y cinco metros de altura con más de 4000 brillantes.

Doscientos trajes entre los que abundan las lentejuelas y las piedras de Swarovski se suman a una estética propia de los años 70 con un importante trabajo de caracterización que traslada al espectador a un variopinto convento donde transcurre la mayor parte de la acción, con unos toques cómicos más acertados que otros que arrancan la carcajada constante de los presentes.

Quien acuda al Nuevo Teatro Alcalá debe ser consciente de que los temas musicales difieren de los de la producción cinematográfica, con una pegadiza versión en castellano del conocido 'Take me to heaven', que se aplaude, corea y baila desde el patio de butacas. Sin problemas de visibilidad en casi cualquier zona del teatro, 'Sister Act' ha aterrizado en Madrid con una gloriosa propuesta cuya música se acerca más al disco que al góspel, haciendo zapatear a un público que se entretendrá con una historia sencilla, sin grandes pretensiones, pero con muchísima personalidad. ¡Amén!


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