viernes, 22 de abril de 2016

Soleado arrebato

EXTRA!

Llevar a cabo un remake es una de las fórmulas cinematográficas que más riesgo implican. En una época en la que esta especie de reciclaje es una práctica común en la cartelera, parece difícil encontrar revisiones que brillen más que la obra original. Se cometen los mismos errores, volcando mayor inversión en la técnica que en la narración, subestimando a un público cada vez más exigente. El tercer largometraje del director italiano Luca Guadagnino, 'Cegados por el sol', intenta perfeccionar un trabajo de hace 47 años, 'La piscina', protagonizado entonces por los míticos actores Alain Delon y Romy Schneider y bajo la batuta del francés Jacques Deray. Estrenada en el Festival de Venecia, su historia regresa a la cartelera española este viernes 22 de abril.

Marianne Lane (Tilda Swinton) es una estrella de rock que intenta recuperarse de una fuerte afonía mientras descansa en la isla siciliana de Pantelleria junto a un misterioso fotógrafo, su joven pareja Paul (Matthias Schoenaerts). Inesperadamente, Harry (Ralph Fiennes), un productor discográfico, decide visitarles junto a su hija Penélope (Dakota Johnson). Marianne y Harry tuvieron una relación tiempo atrás, por lo que entre ellos existe un nivel de confianza que la artista no tiene con Paul. Los días de relax se terminan con el comportamiento alocado de Harry y el constante coqueteo de Penélope.

El guionista estadounidense David Kajganich se encarga de una narración que nada entre la comedia, el drama, el romance y el thriller. Una fusión de géneros que recrea de forma digna un agradable ritmo pausado que sufre algunos altibajos con la inserción de ciertos flashbacks. Su atractiva ironía reflexiona sobre cuestiones como la amistad, el amor, los dichosos celos o la manipulación de tal forma que la psicología de los personajes adquiere un peso de vital importancia en la trama. El autor introduce al espectador en un juego inesperado sobre un escenario idílico que invita a pasear por la historia hasta sus últimas consecuencias, aquellas que nos llevan hacia una torpe intriga que acaba con tan seductora fluidez.


Sin duda, el plato fuerte de 'Cegados por el sol' es su reparto. Prácticamente sin mencionar palabra, Swinton borda su papel. Repitiendo experiencia con Guadagnino tras participar en 'Yo soy el amor', la actriz despliega una misteriosa sensualidad a través de un personaje reservado por su afección. Sin voz ni voto, permite que los demás asuman protagonismo sin perder el suyo propio. Schenaerts interpreta a su musculoso novio, relegado a dar placer con servilismo pero conteniendo sus pensamientos en todo momento. La Lolita adolescente, encarnada por Johnson, le pide más atención de lo que le gustaría. La joven intérprete se sumerge en un complicado rol, mostrándose salvaje, rebelde, coqueta, sensual y curiosa ante lo que le rodea. Por último, cabe destacar el trabajo realizado por Fiennes, que parece ser el que más ha disfrutado con escenas que revelan las excentricidades y charlatanería de Harry.

La brillante fotografía corre a cargo del francés Yorick Le Saux, que también participó en el anterior largometraje del autor italiano. Su trabajo configura un erótico clima de suspense que crece a lo largo de las dos horas de metraje gracias al acompañamiento de una perturbadora y arriesgada banda sonora. La apacible y exótica atmósfera se torna gris y, en ocasiones, hasta ridícula gracias a la torpe actitud de ciertos personajes secundarios que se suman al clímax de la película.

Guadagnino entrega un digno remake que profundiza y termina de matizar la cinta dirigida por Deray'Cegados por el sol' se convierte en una interesante propuesta que juega con la apacible tranquilidad del espectador, que ve cómo un agradable relato se vuelve frío a partir de un giro argumental que desata toda la fuerza de los sentimientos que se han ido generando entre los personajes. Con una trama hilada lentamente, sólo algunos detalles nublan una producción más que correcta.


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