miércoles, 26 de octubre de 2016

El universo de Hitchcock

EXTRA! 

Un MacGuffin es una técnica que los guionistas o escritores utilizan a modo de excusa argumental que motiva a los personajes y sirve como motor para comenzar una historia, pero que en realidad no tiene mayor relevancia en la trama. En el fondo no sólo es un recurso presente en los relatos, también podemos encontrarlos en nuestras propias vidas, que al fin y al cabo no dejan de ser historias: esa palabra escuchada en una conversación que nos hace interesarnos en alguien en quien antes no nos habíamos fijado; la avería del metro que hace que tomes un camino diferente, llevándote a protagonizar una anécdota que de otra forma no habrías vivido; o el motivo que te empuja a estudiar una carrera para terminar trabajando en algo que nada tiene que ver hasta saber que eso no era importante. 

El maestro del suspense Alfred Hitchcock fue el primero en acuñar aquel término, plagando su filmografía de ejemplos envueltos en imágenes de una enorme potencia visual que se han convertido en iconos de toda una época. A este estilo tan poco habitual, en el que el sello autoral se mezcla con un enorme éxito comercial, le rinde homenaje la exposición de acceso libre 'Alfred Hitchcock, más allá del suspense', que puede verse en la tercera planta del Espacio Fundación Telefónica hasta el próximo 5 de febrero de 2017, incluyendo bocetos para vestuario y decorados, storyboards, croquis con la ubicación de cámaras, fotografías, carteles y revistas de época.

Destaca el excelente montaje de la exhibición, que se mimetiza íntegramente con el estilo visual del director inglés. La muestra se divide en cinco áreas que van desde una biografía a modo de 'Introducción', pasando por su particular forma de hacer cine en 'El toque Hitchcock' y su visión de las complejas relaciones entre 'Mujeres y Hombres', que siempre son un tema de fondo en sus obras, hasta llegar a su relación bidireccional con el mundo del arte, la moda o la arquitectura recogida en 'Hitchcock y su tiempo'. Por último, termina del mismo modo que sus cintas con 'El revés de la trama', sección en la que se ponen de manifiesto tanto los trampantojos utilizados en sus tramas e imágenes como su interés en fascinar al espectador mediante el juego de las apariencias.


La exposición, comisariada por el profesor de Historia del Cine e Historia de la Fotografía en la Universidad de Salamanca (USAL) Pablo Llorca, hace especial hincapié en los extraordinarios colaboradores de los que se supo rodear el creador, tales como la magnífica diseñadora de vestuario Edith Head (la única mujer que ha logrado ocho estatuillas en los premios Oscar), el guionista John Michael Hayes, el director de fotografía Robert Burks, su propia esposa Alma Reville o el más reconocido creador de títulos de crédito, Saul Bass

También hay espacio para el músico Berdand Herrmann, que supo darle un sensato consejo en una divertida conversación con el propósito de modernizar la banda sonora de 'Cortina rasgada', después de haber visto 'Blow-Up (Deseo de una mañana de verano)', del director italiano Michelangelo Antonioni. Así le dijo al director: 'Mira, Hitch, no puedes saltar más allá de tu propia sombra. Y tú no haces películas pop. ¿Qué es lo que quieres de mí? Yo no escribo música pop'.

Nada más simbólico que el perfil de su propia sombra dejó, casi a modo de sello, en los numerosos cameos que realizó dentro de sus propios filmes, desde 'Rebeca' a 'La Soga', pasando por 'Vértigo', 'Con la muerte en los talones' o la memorable 'Psicosis'. Aunque también es cierto que, como dijo en una de sus ácidas reflexiones, 'el autoplagio es lo que se denomina estilo'. En definitiva, una cita imprescindible para los amantes del séptimo arte que se acompaña con un buen número de talleres y visitas comentadas. El maestro del suspense se instala en la capital con mucho que decir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario