lunes, 20 de febrero de 2017

Un impulso absolutamente sagrado

EXTRA!

Tenemos que confesaros algo: nosotros no celebramos San Valentín. Expuestos como estamos a la publicidad de manera constante, somos conscientes de la mandíbula feroz que el sistema aprovecha a la mínima ocasión para desatar la locura colectiva y empujar a que el amor se mercantilice, siendo mejor persona, novia o marido aquel que regala lo que se imprime en los carteles, como si las emociones se fortalecieran a golpe de talonario.

No celebramos San Valentín porque no necesitamos decir te quiero un día concreto, y porque ni siquiera creemos que estar enamorado o en una relación sea necesario para que seamos felices. Todos hemos sido alguna vez el amigo que se veía rodeado de parejas melosas, el primo que acude solo a las bodas y miran raro o la chica que - sin llegar a los 30 - es cuestionada en la cena familiar por no salir con alguien. ¿Y qué? Cuando uno es soltero por circunstancias de la vida o por decisión propia sigue siendo igual de maravilloso que el que lleva 10 años presumiendo de novio. Aunque eso sí, es probable que días como el 14 de febrero se hagan mucho más pesados.

En una época en la que la sobrecarga informativa nos hace pensar que todo va mal, la velocidad infinita de nuestras conexiones nos engaña haciéndonos sentir falsamente acompañados por personajes de series y amigos de Facebook justo cuando más solos estamos y el estrés se ha convertido en el enemigo número uno de nuestra sociedad, no está mal darse un capricho – solo o acompañado – que estimule nuestro erotismo y nos haga evadirnos mientras se potencian cada uno de nuestros sentidos.


Si justo en estos momentos triunfa en la cartelera la segunda parte de 'Cincuenta sombras de Grey', entre el melodrama bobalicón y gráficas escenas sexuales, lo cierto es que si sales con alguien y quieres pasar una velada diferente nosotros te recomendaríamos reservar en el oasis urbano más relajante y sensual de la ciudad: Hammam Al Andalus, unos baños árabes con estancias a diferentes temperaturas que se llevarán el agotamiento diario.

En el mismo espacio – solo o acompañado – podrás regalarte un masaje con la esencia que más te guste. Y si lo que buscas es un masaje erótico, en Erosguia encontrarás centros donde recibirlos, ya seas hombre, mujer o acudas acompañado por tu pareja. Otra opción es pasarte por Amantis, el sexshop que todos tus amigos conocen aunque no se atrevan a contártelo. Sus vendedores son un encanto y en su web encontrarás volcado todo su catálogo con comentarios de otros clientes.

Ha llegado la hora de romper con el tabú que hasta hace poco suponía el sexo y hablar de ello con quienes nos rodean para asumir que se trata de algo básico que necesitamos ejercitar para estar en equilibrio con nosotros mismos y con los que nos rodean sin acumular tensiones en nuestro ser. Ahora que cada vez es más habitual hablar de parejas abiertas, que en Madrid se cuentan por decenas los locales en los que la ropa cae antes que la primera copa y que son muchas las personas interesadas en talleres sexuales; ahora es el momento perfecto para darse cuenta de que no hay amor más sagrado que aquel que se entrega al goce y la lujuria. Y lo sabes.

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