viernes, 31 de marzo de 2017

La intimidad de un oscuro genio

EXTRA!

Es innegable que existen grandes cineastas que han pasado a la historia por filmografías únicas, pero ninguno de ellos tan enigmático como el estadounidense David Lynch. Mientras que unos le consideran todo un maestro de la cámara, otros sufren de esa especie de síndrome de incomprensión ante piezas que exigen la máxima atención del espectador. Quizá este sea el verdadero destino de los más ilustres artistas, pero lo cierto es que Lynch no se cierra al ámbito cinematográfico, cultivando ciertas facetas que ya quedaban delatadas en sus primeras obras. Los realizadores Jon Nguyen, Rick Barnes y Olivia Neergaard-Holm debutan en la dirección con un documental que profundiza en la identidad más personal del creador. 'David Lynch: The art life' llega a la cartelera española este viernes 31 de marzo para deleite de seguidores y cinéfilos que quieran acercarse a su intimidad.

Esta coproducción entre Dinamarca y Reino Unido describe un profundo viaje que explora el alma del director. Un retrato que conecta episodios de su vida, mostrando la verdadera identidad de un hombre que en su juventud deseaba dedicarse al arte pictórico. Él mismo acompaña al público por un fantástico recorrido en el que apenas se dedica tiempo a su trayectoria fílmica, ni tan siquiera a sus primeros cortometrajes, en donde queda totalmente implícita su visión artística. Y eso es lo único que se echa en falta en un viaje por las memorias, colores y texturas de un ser aparentemente inaccesible.

Criado en el libre albedrío por unos cariñosos padres, se vio afectado por una familia en constante movimiento. Como un nómada por Estados Unidos, la idílica infancia que relata el creador dio paso a una adolescencia rebelde influida por las malas compañías. Una etapa que vivió prácticamente a la deriva entre constantes decepciones hasta que conoció al padre de un amigo que le inspiró y le infundió la suficiente curiosidad por el arte como para sentirse conmovido y motivado hasta el punto de saber, por fin, cuál era su destino. Este camino curvilíneo que él mismo narra entre anécdotas, aunque omitiendo ciertos detalles a consciencia, le llevan a su etapa en Filadelfia, cuando se matriculó en la Pennsylvania Academy of the Fine Arts (PAFA), emprendiendo su independencia junto a su compañero de piso y también artista Jack Fish.


Entre sus inquietudes, reconoce la ambiciosa aventura de trasladarse a Austria para estudiar con el pintor expresionista austriaco Oskar Kokoschka, aunque por falta de liquidez tuvo que regresar a casa en tan sólo dos semanas. Desde ese instante, el documental adquiere un tono más sentimental, adentrando al espectador en el noviazgo con Peggy Lentz, con quien tuvo a su primera hija, Jennifer Chambers Lynch, que siguió los pasos de su padre al convertirse en directora de cine y que el próximo año estrenará 'A fall from Grace', en cuyo reparto aparece su hija, la actriz Sydney Lynch, y el mismísimo David Lynch, aparte de rostros conocidos como el actor británico Tim Roth o la española Paz Vega.

Con un tono contemplativo y una atmósfera sombría, reflejo del misterioso aura del cineasta, el director de fotografía Jason S., que formó parte de la producción del ambicioso documental 'LYNCH' en 2007, realiza una fantástica labor hasta forjar una perfecta ambientación que logra resaltar el trabajo ante el lienzo. Por su parte, la colaboración del compositor Jonatan Bengta se encarga de trazar un nexo entre el interesante material de archivo, que muestra a Lynch en plena efervescencia juvenil, los fragmentos de una entrevista en su taller y la expectación ante las curiosas creaciones de quien se declara un gran amante de la pintura.

Con dos nominaciones en los festivales de Londres y Venecia, 'David Lynch: The art life' se convierte en un metraje indispensable para todo cinéfilo y, sobre todo, para quien desee profundizar en una parte del mundo más íntimo de uno de los cineastas más destacados de la postmodernidad cinematográfica. Aunque Nguyen, Barnes y Neergaard-Holm consiguen aproximarse a la oscuridad más siniestra del hermetismo, ellos mismos son conscientes de los secretos que guarda el autor, finalizando su obra con los principios del rodaje de 'Cabeza borradora', una película de culto con la que arrancaría una de las trayectorias fílmicas más atractivas de las últimas décadas.


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