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miércoles, 24 de mayo de 2017

El secreto más sabroso de la Gran Vía

EXTRA!

Hay muchas formas de definir el término exquisito. Decía el famoso escritor y compositor británico Anthony Burgess que una comida bien equilibrada es como una especie de poema al desarrollo de la vida. Y esa es también una manera de hablar de la perfección, haciéndolo de momentos cuyo sabor dejan un sabor a gloria que difícilmente se olvida. Piensa un momento en los restaurantes que te han causado una profunda felicidad y deja que te hablemos de cuál será el siguiente en hacerlo.

Lobby Market abrió sus puertas hace tres años en el número 10 de la Gran Vía madrileña con una propuesta gastronómica tradicional con toques fusión. Tras fidelizar al público de la capital, con una fuerte presencia de turistas que llegan recomendados por anteriores viajeros, y convertirse en un punto de encuentro de influencers y foodies, el local apuesta por algunos de los platos más tradicionales de la cultura española al mismo tiempo que se atreve con creaciones contemporáneas.

El multiespacio perteneciente al grupo The Lobby Café combina diferentes ambientes con una estética vintage que lo impregna todo. Con un horario de 12.00 a 02.00 h. durante toda la semana, la primera estancia es una zona de bar con barra de mármol, mesas altas y mesas bajas desnudas junto a un área gourmet en las que la ensaladilla rusa, la tortilla de patata y las croquetas caseras se sirven sin importar la hora del día, lo mismo que ocurre con una potente variedad de cócteles.


El equipo de Julio Touza se ha encargado de una decoración en la que los tonos marrones se complementan con plantas naturales en un local con paredes de ladrillo rústico de las que cuelgan fotografías de mercados de todo el mundo. Además de la zona propia del restaurante, los comensales pueden disfrutar de espacios chill out donde encontrar mayor intimidad. Las luces cálidas dominan toda la instalación. El cuidado por la ambientación concuerda, esta vez sí, con la calidad de una carta deliciosa.

Ya en sus mesas, con manteles de hilo y sillas traídas de la Maison Du Monde de París, se presenta una cuidadísima propuesta gastronómica. Uno de los platos estrella del restaurante es, sin duda, el que conforman los langostinos tigre tempurizados con salsa kimuchi, elaborada a base de guindillas, cebolla y ajo. Su carnosidad junto al generoso baño en la salsa lo convierten en una opción imprescindible entre sus entrantes.

Triunfan, también, las riquísimas alcachofas fritas con chipirones y el risotto de boletus y trompeta de los muertos, que llega a la mesa con la temperatura perfecta para ser degustado y en raciones más que suficientes. Decantarse por los huevos de corral con patatas, chistorra y pimientos de padrón parece otro acierto sin dejar de lado unos entrantes en los que el punto más fresquito lo pone una burrata ahumada al momento con compota de tomate casera y albahaca acompañada de un sabrosísimo pan de nueces.


Entre los pescados hay que prestar atención a las dos opciones que tienen como protagonista al atún de Barbate (Cádiz), ya sea el tartar con huevas de trucha y ensalada de alga wakame o el tataki con ensalada oriental y emulsión de wasabi. La frescura del producto habla por sí misma. El pulpo a la brasa con mojo rojo, papas arrugas y flor de huevo triunfa entre el turista, que tampoco deja de lado la lubina, el bacalao o la merluza. En cuanto a la carne, el solomillo con trinchat de patata y trigueros se enfrenta al entrecote a la parrilla con guarniciones por el primer puesto. La hamburguesa con queso brie y cebolla caramelizada, por su parte, seduce a los amantes de la cocina callejera.

Llegados a los postres, los 10 minutos de preparación de su tarta fina de manzana y hojaldre con helado de vainilla están totalmente justificados, con una ración contundente (perfecta para compartir) que sorprenderá a los amantes del dulce pero también a los que prefieran una opción suave. La tierna torrija de Baileys con helado de turrón durará poco en el plato una vez se dé el primer bocado.

Con un precio medio de 30 euros y posibilidad de reserva online, su menú del día a 13 euros (11 si se toma en barra) es una opción ideal para conocer uno de los mejores restaurantes que hemos probado en los últimos meses. Con esta opción podrás elegir entre una veintena de platos, incluyendo postre o café y bebida. Y si eres amante del vino, el tinto joven con crianza Finca Resalso 2016 de las prestigiosas Bodegas Emilio Moro es una opción intensa, con aromas frutales y final agradable. La carta líquida roza el centenar de referencias. Es más que probable que el brindis lo hagas por un local cuyo diseño, servicio y producto rozan la perfección. Por muchos diccionarios que definan a su manera la exquisitez, Lobby Market es desde hoy la nuestra.


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