viernes, 30 de junio de 2017

Sobre la sociedad de consumo y la adolescencia

ATLÁNTIDA FILM FEST

Seis ediciones le han valido al Atlántida Film Fest para convertirse en el mayor festival de cine online del mundo, con más de 150.000 espectadores y el placer de estrenar en España títulos de grandes cineastas como Sarah PolleyXavier Dolan Michel Gondry. Una vez más, el evento enamora a multitud de suscriptores habituales de Filmin y a curiosos que apuestan por una cita que, por sólo 20 euros, permite el visionado de 81 títulos, del 26 de junio al 26 de julio, en la plataforma de cine. Como ya viene siendo tradición, cada viernes publicaremos nuestra visión sobre las mejores cintas del festival. Comenzamos:

ENTRE FRONTERAS
Bárbara Sarmentera
Mrs.B en Filmin

Tras su triunfante paso por festivales de la talla de Cannes o Zurich, el director surcoreano Jero Yun deja su huella en el Atlántida Film Fest con el documental 'Mrs.B, una mujer coreana', una  producción francesa que muestra la cruda realidad de muchas personas que intentan huir del estricto régimen norcoreano. Para ello, Yun presenta a Mrs.B, una mujer casada y con dos hijos que debido a la pobreza decide arriesgarse a cruzar la frontera y buscar una oportunidad en China, aunque las cosas no serán como ella esperaba y su vida cambiará radicalmente. La distancia, su nueva familia y el recuerdo de sus hijos la lleverán a adentrarse en un duro viaje hacia Corea del Sur.

Dejando de lado la crítica necesaria a Corea del Norte, el documental supone una profunda reflexión sobre los pensamientos más íntimos de una familia separada por las fronteras. Entre preguntas y miradas perdidas cargadas de respuestas silenciadas, la cámara en mano trata de que el espectador se sienta un miembro más del periplo junto al grupo emigrante. Durante 70 minutos reinan largos silencios que bombardean la pantalla con incógnitas y curiosidades que encuentran respuestas entre líneas. 6/10.

LA RECONSTRUCCIÓN DE UN SENTIMIENTO
Belén Calvín
Voces de Chernobil en Filmin

'La radio no decía nada, y los periódicos tampoco, pero las abejas lo sabían. No vinieron en dos días, ni una sola', escribe la ganadora del Nobel de Literatura Svetlana Alexievich en su novela 'Voces de Chernóbil'. El 26 de abril de 1986 quedó marcado para siempre por uno de los mayores desastres medioambientales de la historia, constatando el peligro que el ser humano supone para el planeta. Sin embargo, lo que le interesaba a la autora bielorrusa no era reconstruir un evento, sino los sentimientos que una catástrofe de esta envergadura generaron en toda una comunidad. 

El director luxemburgués Pol Cruchten adapta con éxito esta aclamada novela al formato documental, llegando a ser candidata a los Oscar por su país. 'Voces de Chernobyl' mantiene la esencia del relato polifónico mientras juega con la extraña belleza de una desierta Ucrania que se contrapone a la dureza del testimonio de sus protagonistas. Quizá la única pega que se le puede poner es lo repetitivo de su esquema. La esposa de un bombero fallecido, una madre que pierde a su hija, científicos a los que no quisieron escuchar, periodistas, historiadores o niños que pasaron su infancia entre hospitales transmiten su experiencia más íntima. Como afirma la autora bielorrusa, 'Chernobyl no sólo envenenó el agua y el aire, sino todo un tiempo'. 7/10.

EL HORROR CONVERTIDO EN DIVERTIMENTO
David Molina
Austerlitz en Filmin

El que está considerado como uno de los documentalistas más importantes de la última década, el bielorruso Sergei Loznitsa, firma una producción que se cuela en el campo de concentración nazi de Sachsenhausen, rebautizado como Lugar Conmemorativo y Museo de Sachsenhausen, a las afueras de Berlín, para demostrar cómo estos espacios se han acabado convirtiendo en parques temáticos para turistas. Bajo el nombre de 'Austerlitz'Loznitsa tiñe de blanco y negro la cámara, limitándose a una serie de planos fijos que muestran el trajín de personas de todo el mundo en rincones donde perdieron la vida miles de presos.

Entre camisetas de Batman y Jurassic Park, guías turísticos, móviles de los que no se quita ojo y hasta palos selfie, el sonido ambiente deja que sea el espectador quien reflexione sobre cómo la sociedad actual interpreta el horror sufrido hace 70 años, planteándose hasta qué punto estos lugares han sido tomados por la sociedad de consumo en vez de por la concienciación y el recuerdo. Bajo el mismo letrero que daba la bienvenida al infierno de los campos hoy se fotografían, incluso sonrientes, miles de visitantes. Mientras unos comen frente al paredón de fusilamiento y otros posan con cara de circunstancia en el crematorio, Loznista suprime el color como un gesto de respeto hacia los que perdieron la vida. Sin necesidad de diálogos ni explicaciones, las conclusiones del espectador son claras8/10.

EL VIAJE PARA ENCONTRARSE A UNO MISMO
Estela Cayón
Jùlia ist en Filmin

Júlia se dispone a comenzar su aventura Erasmus en Berlín. La historia de esta estudiante de arquitectura que vive en Barcelona puede ser la de muchos jóvenes que disfrutan de las becas europeas para mejorar sus estudios, vivir una experiencia y, en muchas ocasiones, dar el paso hacia la edad adulta. Así comienza 'Júlia ist', ópera prima de Elena Martín, que también protagoniza este film que consiguió dos Biznagas de Plata en el pasado Festival de Málaga.

Berlín se presenta como una ciudad fría donde la protagonista tiene dificultades para integrarse. Las expectativas con las que llega a Alemania no se cumplen. Hay fiestas, grandes profesores y proyectos, pero la realidad es que se siente perdida en una edad en la que uno comienza a cuestionarse quién es y quién quiere ser en la vida. La elección del entorno y del espacio que uno habita se convierten en una metáfora de la lucha interna en torno a la soledad, la socialización y el crecimiento personal. Elena Martín reflexiona, en base a su experiencia, sobre la propia identidad en una película bien rodada que ofrece un agradable paseo por la capital alemana. ¿Puede uno regresar al lugar del que salió si ya no es la misma persona? 7/10.
 

RUMBO A LA LIBERTAD
Sonia Dueñas
Microbe et Gasoil en Filmin

El último trabajo del francés Michel Gondry'Microbe et Gasoil', llega dos años más tarde de su estreno al Atlántida Film Fest para presentar una road movie con dos adolescentes como protagonistas. A Daniel (Ange Dargent) le gusta una compañera de clase, pero es bajito, de ahí que siempre le llamen 'el microbio'; y a veces le confunden con una chica por llevar el pelo largo. Théo (Théophile Baquet), 'el gasolina', acaba de llegar nuevo al instituto, pero intenta campar a sus anchas entre bromas y manualidades. Ambos han nacido en el seno de dos familias muy distintas, pero sus ansias de aventuras les lleva a emprender un viaje por Francia sobre una casa con ruedas que ellos mismos han fabricado. Una arriesgada experiencia iniciática que sirve para aumentar la confianza en sí mismos, tomar decisiones sin el respaldo maternal y, sobre todo, aprender el uno del otro en plena libertad.

El cineasta trata con suma delicadeza a unos personajes entrañables en los que deposita el peso de una trama que rezuma aires de cine familiar de los ochenta entre toques de humor y una atmósfera dramática de corte neoexistencialista. La química que se desprende entre ambos actores ameniza los 100 minutos de metraje en los que Gondry vuelve a contar con la actriz Audrey Tautou, esta vez de forma más secundaria como la comprensiva madre de Daniel; mientras que, por primera vez, colabora con el director de fotografía Laurent Brunet, más conocido por su inmersión en el imaginario del afamado autor Christophe Honoré o por su participación indispensable en las obras del cineasta franco-israelí Raphaël Nadjari. Un colorido despliegue de creatividad, diversión y autocrecimiento, en el que se muestra el valor de la amistad cuando todo es puro e inocente. 8/10.

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