jueves, 1 de junio de 2017

Una propuesta burger redonda

EXTRA!

No hay duda de que nos encontramos en la edad dorada de las hamburgueserías gourmet en España. En el último lustro, los amantes del delicioso bocadillo de carne han visto florecer un amplio mercado en el que el producto de calidad está a la orden del día, y donde los locales son una muestra más del cuidado y la dedicación con que se trata al cliente.

Ante este nivel de exigencia, ofrecer un elemento diferencial resulta más clave que nunca. Y eso lo traen ya aprendido los barceloneses de TimesBurg, una de las más recientes y gratas incorporaciones al mercado burger madrileño. La apertura de su primer local en la capital les sitúa en la calle Francisco Silvela, 91, a unos metros del cruce con Avenida de América y María de Molina, quizá un poco escondidos a primera vista, y con un horario de 13.00 a 16.30 h. y de 20.30 a 00.00 h.; jueves hasta la 01.00 h.; viernes y sábados hasta las 02.00 h. Eso sí, la cocina cierra todos los días a las 23.00 h.

Con siete locales en la Ciudad Condal, el crecimiento de la marca hunde sus raíces en una clara apuesta por el público del barrio, el más exigente y el que repite sólo cuando halla algo especial. Y es este saber hacer del trío de amigos que fundó la marca en 2012 lo que ahora les ha permitido dar el salto a Madrid: han importando la misma carta y mantenido los precios reconociendo las particularidades locales con servicio en mesa (en Barcelona el pedido se realiza en barra).


Lo primero que llama la atención es la mimada decoración de sus locales, con una ambientación industrial que sabe encajar la madera rústica y la vegetación. En Madrid han dado con un espacio luminoso y tranquilo a pocos pasos del intercambiador de Avenida de América. Los tonos pastel, la enorme cristalera y el altísimo jardín vertical que se encarama hasta el techo (a doble altura) permiten desconectar del ritmo de la ciudad para gozar del producto sin agobios. Tanto en el aclimatado interior como en la gran terraza (sin suplemento) nos encontramos ante un pequeño oasis.

Pero qué sería de un restaurante sin un buen producto. TimesBurg quiere lucir lo que sirve con una cocina a la vista en la que es posible seguir la elaboración de cualquiera de las 16 hamburguesas de su variada carta. Cada una de ellas juega con un contraste arriesgado y original de sabores, alejándose del repertorio clónico de otras cadenas. El foie con confitura de arándano de La Foie, el toque chimichurri de la Gaucha o la sobrasada de Mallorca de la Sa Balear son algunas de las opciones que ofrecen para complementar los 200 gramos de vacuno de cada una.

Diferentes tipos de carne abren el abanico de sabores: se puede elegir carne ecológica, gozar de la muy sabrosa variedad wagyu, elegir doble ración de carne, o incluso probar la opción vegetariana (con un fabuloso toque pesto difícil de olvidar). Los panes de semillas de amapola, mollete o multicereal, y los clásicos extras (bacon, quesos variados, salsas…) envuelven el producto a gusto del comensal. No existe opción para celíacos, pero se puede optar a tomarla sin pan. Los precios, que varían de los 5,80 euros de la Paris 95 a los 12,50 de la Kobe, permiten disfrutar de una sabrosa comida adaptándose a cada bolsillo.


Mención aparte merecen las patatas, fritas sólo con aceite de oliva y con auténtica receta de la abuelitita María Antonia de uno de los socios. Perfectas en corte y punto de sal, se pueden comer sin remordimiento en generosas raciones, aderezadas con las cuatro salsas caseras que se encuentran en cada mesa: kétchup clásica, kétchup picante, mostaza especiada y chili extra-picante. Difícil elegir sólo una.

La oferta se complementa con ensaladas y bocadillos gourmet (de jamón o salmón) para aquellos que no sean fans de la hamburguesas. En cervezas, la zaragozana Ambar doble malta supone todo un acierto. Y aunque no disponen de menú del día, es muy recomendable no pasar por alto sus dos postres caseros. Entre el tiramisú con galleta María y la panacota cuesta decir cuál sorprende más por su equilibrado dulzor y suavidad. Las copas, a precios francamente competitivos desde los seis euros, permiten rematar la degustación.

En definitiva, TimesBurg no muestra puntos de flaqueza: acogedor local, carta variada, salsas y postres caseros dignos de auténtico elogio y un precio final a la altura del producto que suele rondar los 15 euros por persona. La marca entra fuerte en la capital apostando por repetir el éxito de su tierra natal.


Texto de Alberto Riol.
Fotos: David Molina.

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