lunes, 3 de julio de 2017

Arte en todas sus formas

EXTRA!
Batman y Robin de Pedro Almeida

Era una delicia observar a los tatuadores concentrados en su obra y a los ilustradores alejados de la realidad, flotando en su propio mundo mientras creaban un universo de color y líneas, un año más, en Madrid Ifema. El Festival de Tendencias Urbanas Mulafest volvió a celebrarse por sexto año en la capital, del pasado viernes 30 de junio al domingo 2 de julio, para placer de los amantes de una cita en la que Warhol, un lubricante de piña y piezas teatrales compartieron espacio en armonía.

Bajo el lema de 'Custom Edition', la feria sigue expandiendo sus redes gracias, sobre todo, a un espacio denominado 'La Caja Roja' en el que se llevaron a cabo diferentes performances, un ciclo de documentales lésbicos, gay, transexual, bisexual y queer (LGTBQ), y una serie de actuaciones de 15 minutos que subieron la temperatura de los asistentes. Aunque un cartel en la entrada recordaba que estaba prohibida la entrada a los menores que no fueran acompañados de un adulto, lo cierto es que las obras que se encontraban dentro deberían poder ser admiradas por cualquiera. Con una riqueza temática (y de soportes) envidiable, en ella era posible suspirar con obras de grandes creadores como el pintor inglés David Hockney, el dibujante Tom de Finlandia y la fotógrafa española Isabel Muñoz.

Quizá el palpable erotismo fue lo que llevó a los organizadores a poner la advertencia mencionada, aunque a estas alturas una felación, un beso apasionado entre dos hombres o una espalda velluda no deberían impactar. Así, los perfiles de Batman y Robin dentro de un corazón del portugués Pedro Almeida o las viñetas contra el amor romántico de Manuel Bartual tienen más de educativo que de polémico. Y es que bajo el nombre de 'Sexualidades. Erotismo y diversidad en la Colección Visible', el pabellón dos tuvo en esta exposición uno de los puntos fuertes de esta edición, muy concienciada en la necesidad de reflexionar sobre la diversidad sexual, coincidiendo con las celebraciones del World Pride.

Las esculturas de Ángel Cañas

Por otra parte, la Madrid Tattoo Convention acogió una fuente de talento, creatividad y participación en el pabellón cuatro, donde fue posible disfrutar de una de las mayores concentraciones de tatuadores en España, con el apoyo y la participación activa de la Federación Española del Tatuaje (FET). No fueron pocos los que se animaron a realizarse allí mismo una nueva obra en alguna parte de su piel.

En esta misma localización se situó una exposición de más de 30 motos presentadas como piezas de coleccionista por su pintura, diseño, mecánico o personalización. A pesar de los exquisitos modelos, costaba no girar la mirada hacia el espectacular trabajo del escultor madrileño Ángel Cañas, donde una serie de figuras creadas con neumáticos viejos impresionaron a todos los que pasaban por allí. Admirable y necesario ejemplo de arte y ecología, con denuncia medioambiental implícita.

En el exterior de los pabellones y bajo el nombre de 'La Isla Gely', los asistentes pudieron descansar y llenar el estómago en los diferentes puestos de comida instalados para la ocasión. Así mismo, un escenario fue acogiendo diferentes actuaciones, aunque la bajada de temperaturas de los últimos días no animase a pasar demasiado tiempo en la zona diseñada por el colectivo de diseñadores y arquitectos Zuloark. Con un horario de 12.00 a 00.00 h. y entradas desde los 15 euros (lo que probablemente hizo que la asistencia al evento no fuera masiva), Mulafest sigue recordando que el arte puede estar en las paredes de un museo, en el diseño de un vehículo e incluso en la piel de cada uno. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario