martes, 4 de julio de 2017

El rock español conquista Getafe

EXTRA!
Rosendo en el Festival Cultura Inquieta

Se apaga la música de ambiente. Un rumor recorre el recinto y aparece su silueta con melena al aire flanqueada por sus compañeros de fatigas. Rosendo Mercado coge la guitarra, se planta delante del micrófono y empieza a disparar rock 'n' roll a ritmo de ametralladora. Así es cada concierto del maestro de Carabanchel y así fue la pasada noche del viernes 30 de junio en el Polideportivo San Isidro de Getafe, donde se lleva a cabo la octava edición del Festival Cultura Inquieta.

A Rosendo le sobran kilómetros y acordes, pero parece que a quienes les corre el rock por las venas nunca tienen suficiente. A sus 63 años publica un nuevo disco, 'De escaldes y trincheras', eligiendo el festival madrileño para comenzar a presentarlo. Diez canciones inéditas sirven al guitarrista para levantar la voz contra lo de siempre y los de siempre, demostrando que aún tiene buenas letras para incordiar mientras le dejen.

Ante una audiencia entregada tras entrar en calor con Desvariados y su 'Café Caimán', Rosendo presentó algunos de sus nuevos temas, como 'Soy' o '¡Qué bufonada!', donde rescata su vena más blusera, en la que muestra la profunda comunión que mantiene con los orígenes del rock. También sonaron algunas piezas de la última década que ya se han convertido en sospechosos habituales en sus giras, como 'Date por disimulao' o 'Amaina tempestad'.

Rosendo en Getafe

Pero, sin duda, cuando todos vibran es cuando el trío incombustible que forman Rosendo, Rafa Vega y Mariano Montero se remonta atrás en el tiempo y resuenan las notas de los antiguos trabajos del rockero madrileño por excelencia, como 'Masculino singular' o 'Flojos de pantalón', que los asistentes corearon a voz en cuello. Tampoco se olvidó del mítico grupo que abanderó en los primeros años 80, Leño, rescatando '¡Qué desilusión!' además del imprescindible 'Maneras de vivir', con el que acostumbra a cerrar sus actuaciones.

Es un hecho que el género aún goza de buena salud y que los grandes rockeros españoles también. La injusticia social, los anhelos y los obstáculos de la vida en los suburbios de la gran ciudad continúan en el ADN musical del guitarrista carabanchelero, que sigue sin ganas de que le coloquen en barbecho. Y a juzgar por la energía que circulaba la pasada noche, sus seguidores tampoco tienen intención de que eso ocurra.

Alargó la noche Burning, coetáneos del Leño de Rosendo pero más alejados del rock urbano. Johnny Cifuentes demostró que pese a la ausencia de Toño Martín y Risi ha logrado mantener en forma a la banda todos estos años y aún es capaz de sacar lo mejor de su sonido más clásico. Los hermanos valencianos Tormo, que se sitúan a la cabeza de Los Zigarros, cerraron la jornada. Un acierto la noche que Cultura Inquieta dedicó al rock, quedando claro que ni los viejos rockeros mueren ni hay que dar al rock por vencido antes de tiempo.

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