miércoles, 18 de octubre de 2017

Valentía y humor frente al cáncer de mama

EXTRA!
Cybele Buffile en 'La teta lisa'

La Sala Mirador, ese oasis madrileño en el que las prisas de la capital parecen lejanas y cuyo patio invita a sus visitantes a tomarse una caña relajada, acoge durante octubre el montaje 'La teta lisa', una obra de teatro sobre el cáncer de mama, su crudeza con las personas que lo padecen y la valentía con la que en muchas ocasiones las enfermas (en su mayoría mujeres) se enfrentan a ello.

Mediante la parodia y exageración, la única actriz en escena se presenta al público como una mujer de éxito segura de sí misma, independiente y algo arrogante. Cybele Buffile es la encargada de encarnar a Olivia, moviéndose sobre las tablas como si un gran elenco la acompañase. Gracias a sus grandes dotes interpretativas lleva de un lado a otro al espectador, tanto de la risa al llanto como del miedo al coraje, durante el viaje emocional que supone enfrentarse a una enfermedad como esta.

La escenografía de Ricardo Davesa apoya el trabajo de Buffile y le da alas, ayudando a crear imágenes y acciones muy potentes. Las sencillas y versátiles estructuras colocadas en el escenario trasladan al público desde la habitación de la protagonista a una discoteca, así como de la consulta del médico al supermercado.

Escena de 'La teta lisa'

El momento cumbre no sucede al final, sino hacia la mitad del espectáculo. Cuando la actriz ya ha dado muestras de su gran capacidad, llega la hora de mostrar la pesadilla que cualquier persona experimenta al pasar por pruebas, diagnósticos y operaciones que alejan al individuo de su propio cuerpo y le dejan maltratado y desgastado a la espera de una futura recuperación. Mediante una magnífica coreografía de Ramon Oller y la música de Dani Campos se logra transmitir las sensaciones y vulnerabilidades de un proceso complejo.

El texto, de Rosa J. Devesa, es ficción, pero está basado en la más pura realidad a partir de la compilación de diversos testimonios de mujeres. Aquellos que han vivido de cerca este proceso reconocerán muchas de las actitudes, problemas y dificultades que se presentan. Dirigido por Laya Martí, el montaje (de aproximadamente 75 minutos) flojea en las partes en las que toma protagonismo la voz en off, así como en aquellos momentos que refuerzan algunos tópicos, como la idea de que una enfermedad, además de cambiarte la vida, te hace mejor persona.

Según datos oficiales, unas 26.000 mujeres son diagnosticadas de cáncer de mama al año en España. Sin duda, se trata de un tema social relevante que debe abordarse desde el mundo de las artes y que quizá no se ha tratado lo suficiente hasta ahora, siendo una enfermedad que esconde ciertos tabúes y reticencias. Eso sí, ¿para cuándo un montaje sobre el cáncer de mama protagonizado por una mujer mastectomizada? Con funciones de viernes a domingos hasta el 29 de octubre, nuestro consejo es que nadie se lo pierda.


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