lunes, 11 de diciembre de 2017

Un brindis por los momentos únicos

EXTRA!
Amamos el tiempo libre

Sabemos de sobra cuánto os gusta el arte, la celebración y ese preciado tiempo de desconexión semanal en el que el trabajo, las responsabilidades y las comeduras de cabeza se guardan en un cajón para entregaros al disfrute frente a una pantalla de cine, un patio de butacas o un escenario. Cada uno tiene sus gustos, pero si algo nos une a todos es la pasión que sentimos por exprimir el tiempo libre. Sin embargo, hay una cosa de la que no solemos hablar tanto como debiésemos por estos lares: un placer líquido que unos pocos adoran pero muchos desconocen. Quizá porque nadie les ha explicado su historia, con qué combina cada tipo o porque hasta el momento no han encontrado esa marca que vuelva únicas las noches largas en compañía, las tardes de reflexión junto a un libro y los reencuentros inolvidables.
Hablamos del vino, esa bebida obtenida de la uva mediante la fermentación de su zumo. Cuando uno escucha la pasión con la que un amante de los caldos habla de cómo factores ambientales como el clima, la latitud, las horas de luz y la temperatura son esenciales a la hora de obtener la copa perfecta, comprende cuánto hay detrás de esas botellas cada vez más cuidadas que, con precios muy heterogéneos, pueden convertir un momento especial en uno memorable. Maridar la vida con vino es un acierto.
¿Sabías que España es el mayor viñedo del mundo en términos de superficie plantada?Nuestro país puede presumir de producción versátil y singular, algo que se nota en la multitud de referencias nacionales que se encuentran en tiendas especializadas y en cualquier restaurante consciente del gusto de regar una buena comida con, por ejemplo, una exquisita copa de Ribera.
Si en algunas ocasiones es aconsejable dejarse llevar por las recomendaciones de locales y amigos que animan a decantarse por una botella determinada, otras es difícil dejar pasar la oportunidad de volver a elegir esa bodega que tanto disfrutamos tiempo atrás. No son pocas las catas que se realizan en Madrid a través de las que iniciarse o profundizar en esta delicia tan agradecida por el paladar.

Marida la vida con vino

En cuanto a sitios imprescindibles para disfrutar de un buen vino en la capital, te chivamos algunas direcciones con las que convertirte en un alumno aventajado: en el número 30 de la calle Doctor Castelo se encuentra Laredo, un precioso restaurante (abierto en 1993 como un pequeño bar) donde la pasión por los vinos es innegable. Busques un buen Tinto o un rico Blanco, dejarse aconsejar por su equipo es esencial. En Ferraz, 36, Entrevinos es toda una institución, con una de las mejores cartas de caldos de la ciudad. Más de 300 referencias integran un abanico que presume de una selección de vinos por copa que cambia cada semana.
Por último, aquellos que busquen excelentes vinos madrileños deberían dejarse caer por el interior del hotel Posada del León de Oro, donde brillan un bar y restaurante - junto a la Plaza Mayor - que permiten probar más de 300 variedades que embelesarán al más exigente. Pocas sensaciones hay parecidas al sorbo con el que una copa nos seduce mientras brindamos por los pequeños éxitos del día a día. ¡Engancha!
Cada vez más gente joven se anima a introducirse en un mundo ameno y accesible que no requiere de un importante desembolso para conocerlo. Poco a poco verás cómo el vino irá convirtiéndose en un bien preciado que maridará a la perfección con esos momentos en los que, con una sonrisa en la boca, recordamos lo importante que es disfrutar por el simple hecho de estar vivos. ¡A celebrar!

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