miércoles, 25 de abril de 2018

Rincones con ritmo de Madrid

EXTRA!
Big Mama Swing

¿Alguna vez te has preguntado por qué nos suele gustar tanto bailar? Seguramente sobran los motivos y cada uno tiene una o varias razones que le animan a hacerlo. Bailamos para expresarnos, para comunicar sentimientos, por afición, por profesión o incluso por conectar cuerpo, mente y espíritu. Hemos bailado histórica y culturalmente desde siempre, pero cada vez son más quienes que se animan a hacerlo. En Madrid podemos disfrutar de escuelas de baile de todo tipo. Las opciones son variopintas y extensas, por lo que te animamos a que eches un vistazo a esta selección de propuestas. Están adaptadas a todas las edades y gustos para que elijas aquella que mejor se adapte a tu propio estilo y ritmo.

La vuelta del exitoso programa 'Fama, a bailar' ha reavivado las ganas de danzar en muchas personas que quizá no sepan que en la capital pueden disfrutar de los profesores de la famosa escuela televisiva. Para ello sólo es necesario formar parte del alumnado de 'Danza 180', centro dirigido por Iker Carrera (junto a Amaya Galeote y Fernando Lázaro) del que también forma parte Raymond Naval. Ambos son maestros en el famoso concurso televisivo, compatibilizando su actividad docente en la escuela mediática con sus clases en este centro, donde se puede acudir a disfrutar del baile hasta llegar a convertirse en un auténtico bailarín profesional en su llamado laboratorio 180°.

Tomando su nombre de la famosa serie de los años 80, es obligatorio destacar 'Fama - la escuela de baile', un centro próximo al Parque de las Avenidas que se ha convertido en una de las propuestas más afianzadas de la ciudad al contar con profesores experimentados en danzas urbanas, ritmos latinos, bailes de salón, flamenco y sevillanas. Con amplios horarios (sábados incluidos), lo mejor es ir a probar una de sus clases de bachata o de salsa. 

Entra las opciones más castizas, en la ciudad también destacan centros donde aprender su baile más popular: el chotis. Una danza para la que, según el dicho popular, 'no se necesita más que una baldosa', teniendo como protagonista dos elementos indispensables: el mantón de manila y el organillo.

Centro de Tetuán - chotis

El pasado mes de junio se inauguró el primer centro oficial de la región dedicado a este baile, cuyas clases se imparten en los centros de mayores de Tetuán y Puente de Toledo. En contra de lo que muchos pueden pensar, este baile requiere de cierta técnica y equilibrio. Así lo afirman los profesores de estos enclaves, Pilar Herranz y Agustín Orozco, ganadores de varios concursos de chotis en la región, que animan a seguir practicando este baile ya que, como ellos mismos señalan, es una seña de identidad que no se debe perder.

Para quien sienta que el baile es pura expresión en movimiento y quiera atreverse con una modalidad divertida, libre y espontánea quizá sea el momento de escuchar swing y bailar Lindy Hop y Balboa. El swing es un estilo único que cada vez gana más adeptos y que en los últimos años se ha convertido en un gran protagonista en la ciudad. De hecho, son muchos los rincones de Madrid en los que a lo largo del año se improvisa este baile social y clandestino en localizaciones tan especiales como el Retiro, Matadero, el Parque del Cerro del Tío Pío... ¡Aquí puedes consultar cuándo y dónde se celebrará el siguiente encuentro!

Y si antes de animarte a acudir a una de estas citas quieres aprender a defenderte en la pista te recomendamos pasarte por Big Mama Swing, una escuela de renombre situada en la zona de Embajadores en la que viajarás a los años 20, 30 y 40 con unos profesores realmente entregados y dos pistas en las que deslizarte con gusto. Además, a lo largo de la semana son varios los locales de la ciudad donde podrás practicar swing, destacando el Traveling-Bar de Lavapiés, que cada miércoles propone clases abiertas para principiantes, convertido en un clásico del swing madrileño.

Esperamos que todas estas recomendaciones te animen a lanzarte sin más dilación a la pista de baile y aprovechar todas las alternativas bailables de la capital. Hasta la propia ciencia no tiene la menor duda: se nace con una predisposición innata e irrefrenable a bailar. Desde pequeños la música nos emociona y nos empuja al movimiento. Hagamos caso al maestro Sabina y que el fin del mundo nos pille bailando.


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