martes, 19 de junio de 2018

El legado universal de Piaf

EXTRA!
'Piaf, voz y delirio' en el Teatro Fígaro

Hay cantantes que logran que su legado dure eternamente y sean recordados como voces icónicas. Existen muchos casos, pero uno de los más conocidos es el de la famosa cantante francesa Édith Piaf que, actualmente, está siendo homenajeada en Madrid con un musical que realza con esmero la figura de una de las artistas más representativas del pasado siglo XX.  

Desde el pasado 7 de junio se puede disfrutar en el Teatro Fígaro de 'Piaf, voz y delirio', un espectáculo dirigido por el prestigioso escritor venezolano Leonardo Padrón y protagonizado por una actriz catalogada por muchos como 'la artista más versátil de su generación', Mariaca Semprún, que interpreta de nuevo a la artista francesa tras haber triunfado con este papel en países como Estados Unidos y México.

Durante algo más de  hora y media la obra cuenta cómo fue la tumultuosa vida de la estrella originaria del país vecino a través de sus propias canciones y de una interpretación fabulosa por parte de Semprún, que logra que el público se deje llevar por las emociones que transmite en cada trazo de la biografía de Piaf. Una vida marcada por grandes dosis de tristeza, desamor y nostalgia, aunque también con un reconocido éxito, vivido con gran intensidad y celebrado muchas noches sobre el escenario, presentando muy de cerca a la autora de temas tan reconocidos como 'Padam, padam', 'Sous le ciel de Paris' o 'Milord'.

El espectáculo comienza con una Piaf abatida que sobrevive gracias a la morfina que le ayuda a superar los dolores hasta convertirse en una adicción. A continuación, un flash-back desde la complicada niñez de la cantante explica cómo ha llegado allí. De hecho, una de las escenas más sorprendentes es aquella en la que se detalla cómo fue abandonada por sus padres y criada en un prostíbulo que regentaba su abuela paterna en la ciudad de París. En ese momento, en la Ciudad de la Luz se vivían los gloriosos años 20 que aparecen representados a lo largo de la producción hasta llegar a la década de los años 50, a partir de imágenes proyectadas que muestran la estética y la vida parisina de la época.

Mariaca Semprún es Édith Piaf

Como no podía ser de otra manera, la música es el elemento fundamental de la pieza. Es en los acordes finales cuando se descubre, al fondo del escenario, a los siete músicos que interpretan cada tema de la cantante francesa de forma ejemplar. Sin embargo, es justo indicar que el espectador no encontrará una escenografía de altura. Son pocos los elementos que aparecen en escena para representar los numerosos espacios en los que se lleva a cabo la obra, desde los teatros míticos donde actuó Piaf hasta los hoteles en los que se hospedó, pasando por las calles que la vieron crecer.

Su voz fue la auténtica protagonista de su vida, de igual manera que Mariaca Semprún es la única pieza clave sobre las tablas. Aparecen otros actores como periodistas, ayudantes de la cantante o amigos… pero no dicen ni una sola palabra. Todo es contado y cantado por la propia Piaf, encarnada por la venezolana con el característico vestido negro y el expresivo rostro marcado por las peculiares cejas de la francesa. Otro detalle a destacar es el hecho de que las canciones se mantengan en su idioma original. Mención aparte merece la conmovedora versión que se presenta del tema más emblemático de la artista, 'La vie en rose'que varía del inglés, al francés y el español.

El musical se representará hasta el 29 de julio en Madrid, con entradas a la venta desde los 16 euros. 'Piaf, voz y delirio' es el resultado de un montaje sobrio y sensible que recuerda la vida de una figura universal que entonaba orgullosa su famoso tema 'Non, je ne regrette rien' ('No, no me arrepiento de nada') tras una vida intensa y plena, a pesar de las múltiples dificultades y desilusiones que marcaron su camino.


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