miércoles, 30 de enero de 2019

Las 1001 maravillas de Lavapiés

EXTRA!
Lavapiés

Sería imposible entender la historia de Madrid sin pasar por Lavapiés. El que sin duda es el barrio más castizo de la ciudad ha inspirado multitud de zarzuelas y sainetes, atesorando entre sus calles el pasado más auténtico de la capital. Personas de más de 88 nacionalidades se mezclan en la zona más internacional de Madrid, dotándole del carácter multirracial y cosmopolita por el que muchos lo conocen. Las tiendas de alimentación de productos árabes se fusionan con los comercios de la comunidad china y los sabores de los restaurantes indios (nuestro favorito es Shapla, una auténtica delicia con precios asequibles), tailandeses, cubanos o senegaleses (Baobab es un clásico infalible).

El placer de disfrutar del cóctel de culturas que convive pacíficamente en el barrio se puede comprobar en verbenas tradicionales como la de San Lorenzo y fiestas internacionales como el Año Nuevo Chino. Si bien muchos exploran su historia en busca de los edificios más antiguos, otros tantos adoran el auge de la cultura underground de la zona, los rincones únicos que van surgiendo con el paso del tiempo (apúntate bien Cafelito para empezar el día con energía) frente a las tiendas tradicionales y la multitud de salas de teatro alternativo que abundan en sus calles.

Los amantes del arte contemporáneo se sentirán en el paraíso recorriendo las galerías de Doctor Fourquet y los muros de La Tabacalera, mientras que los cinéfilos encontrarán su templo en la Filmoteca Nacional, situada en el bellísimo Cine Doré, donde disfrutar de una programación de lujo tras tomar unas tapas en alguno de los puestos del Mercado de San Fernando (los vegetarianos adorarán La Alpargata) y comprar libros al peso en La Casquería.

La corrala de Tribulete

Aunque nunca se ha llegado a confirmar, algunos historiadores defienden que en la Edad Media Lavapiés fue el barrio de los judíos, cuya huella estaría enterrada bajo los cimientos de la distinguida iglesia de San Lorenzo que, según algunos, se construyó sobre una antigua sinagoga. Lo que sí que podemos ver en pie son las construcciones más castizas: las corralas, casas de corredor con armazón general de madera, cuyos balcones dan a un patio interior, que surgieron en el siglo XVI cuando miles de personas del campo llegaron a la ciudad. La mejor conservada la puedes encontrar en la calle Tribulete, esquina con Sombrerete. Con su fachada dando a Mesón de Paredes, su construcción data de 1872, siendo restaurada en el año 1989 con el objetivo de ofrecer espectáculos en vivo.

Tampoco te pierdas el edificio de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando, que hoy alberga la preciosa biblioteca de la UNED, que aún preserva el estilo del siglo XVII, pudiendo estudiar o leer un buen libro en mitad de una antigua iglesia. Las cañas en la calle Argumosa, los estrenos de la temporada en el Teatro Kamikaze y la rica programación de La Casa Encendida son otras de las maravillas de un barrio al que la prestigiosa revista cultural Time Out ha nombrado recientemente como el más cool del mundo. Como todo lo mencionado, ¡por algo será!


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