martes, 25 de junio de 2019

Cuando la música te alcanza

EXTRA!
Conexión Valladolid

Dos historias como si fueran una sola. La de la música y los festivales, esa pasión que reúne cada año en España a más de tres millones de personas, con un impacto económico de cientos de millones de euros. Y es que cada vez son más quienes apuestan por disfrutar de un tipo de ocio que reúne a decenas de artistas en carteles que se van revelando con meses de antelación y precios – generalmente – asequibles para un público que además de emocionarse con sus canciones favoritas, forma parte de experiencias que potencian el desarrollo socioeconómico y cultural de la zona en la que se celebra.

El pasado fin de semana se llevó a cabo la segunda edición de Conexión Valladolid, el primer festival al aire libre de la zona, celebrado en la Antigua Hípica (Pinar de Antequera) de la ciudad. A sólo 10 minutos en coche del centro de Valladolid, este entorno natural acogió dos días (viernes 20 y sábado 21 de junio) de música en directo con un gran escenario que se desbordaría en su segunda jornada con la actuación del grupo madrileño Vetusta Morla, que consiguió que una parte de los presentes adquiriesen su entrada de día sólo por entregarse a una de las propuestas más sólidas del panorama musical patrio actual.

Cerca de las 19.00 h. del viernes, el joven Álvaro Lafuente, más conocido como Guitarricadelafuente, comenzaba a reunir bajo un sol de justicia a unos asistentes que pudieron presenciar el talento de un artista de apenas 21 años que en los últimos días ha sido tendencia en redes sociales gracias a su colaboración con la finalista de Operación Triunfo 2018, Natalia Lacunza, en uno de los temas más bonitos que hemos escuchado en lo que va de año, 'Nana triste'. Más allá de los tres millones de reproducciones de la canción en YouTube, la delicadeza de su voz en canciones como 'El continicio', 'Guantanamera' y una deliciosa versión del 'Catalina' de Manuel Vallejo (popularizado por Rosalía) embelesa y adelanta una prometedora carrera que sólo acaba de empezar.

Anni B. Sweet

Qué gran acierto es el nuevo trabajo de Anni B. Sweet, una artista a la que seguimos los pasos desde hace años, cuando algunos bostezaban con su apuesta por los ritmos más pausados en inglés y nosotros sabíamos que estábamos ante un auténtico diamante. 'Universo por estrenar' es una explosión de psicodelia con letras en castellano y producción de James Bagshaw (Temples). Con un look ecléctico, propio de una gran artista inglesa, y acompañada por una banda compuesta por músicos de los grupos Rufus T. Firefly y Ambre, la andaluza demostró fuerza en piezas como 'Un astronauta', la optimista 'Hormigas''Juramento', una de esas canciones que lanzar a la cara a aquellos que es mejor quitarse de encima cuanto antes.

Que Amaia Romero triunfó en un talent show es lo de menos cuando empieza a sonar su voz y sus manos acarician el piano o la guitarra. Es obvio que aquella victoria le entregó el público que hoy la ha convertido en uno de los fenómenos musicales más importantes de los últimos tiempos en España, pero lo cierto es que cualquier persona con buen gusto sabría apreciar la magia innata que desprende una joven de Pamplona que parece haber nacido para entender la música como un modo de ser y de vivir la vida. Esa es la esencia de 'Nadie podría hacerlo', con la que arrancó su actuación cerca de las 21.30 h. Es hipnótico verla concentrada en su traducción de 'The end of the world' (Skeeter Davis) y resulta imposible esconder la sonrisa con sus saltos alocados en 'Medio drogados', de Los Fresones Rebeldes. Además de presentar los temas de su esperado debut, que llegará a las tiendas en septiembre, hubo tiempo para una versión de 'Ahora te puedes marchar' de Luis Miguel que dejó a más de uno con la boca abierta.

Gran relevo el que hizo Rozalén, acompañada como siempre por la intérprete de lengua de signos Beatriz Romero, en una actuación que arrancaba con unas palabras del expresidente uruguayo José Mujica. 'Será mejor' llegó al comienzo, para dejar paso a su canto a la memoria histórica con 'Justo' y acordarse del esperado ingreso en prisión de los cinco violadores del mediático caso de La Manada con 'La puerta violeta'. Más allá de sus habituales (y necesarios) mensajes reivindicativos, el público bailó de lo lindo con 'Vivir' y 'Las hadas existen', además de emocionarse con una exquisita versión de 'La llorona', de la inmortal Chavela Vargas.

Rozalén

Y ahora es cuando este redactor hablaría del reggae de Green Valley y del hip hop de SFDK, pero el hecho de pasar casi dos horas haciendo cola para conseguir una hamburguesa y unas patatas fritas en uno de los tres puestos que el festival instaló para los cientos de asistentes impidió que pudiésemos realizar nuestro trabajo. Era eso o desmayarnos. A pesar de la amabilidad del equipo de seguridad contratado y del cariño que se nota por parte de la organización, este tipo de cuestiones son las que al final hacen más ruido en redes y demuestran el respeto al público. El aumento de personal en las barras también es necesario.

El rock de Carolina Durante hizo vibrar a quienes aguantaron hasta las tres de la mañana en el recinto vallisoletano, un hecho heroico con el frío que hacía a esas horas frente al escenario. Si bien los momentos más celebrados fueron la interpretación de la canción que les catapultó a la fama, 'Cayetano', y el dúo con Amaia Romero, 'Perdona (ahora sí que sí)'; el inicio con 'Las canciones de Juanita' y la pegadiza 'Joder, no sé' sobresalieron en un setlist que sirvió para demostrar las razones por las que muchos les consideran el último gran fenómeno de la música independiente española. A unos cuantos aún les dolerán los tobillos de darlo todo.

A pesar de las pocas horas de sueño, quisimos comprobar el ambiente que había en las sesiones matinales del sábado, donde con 30 minutos de retraso se abrieron las puertas de un escenario secundario en el que pudimos disfrutar de la propuesta de Playa Cuberris, banda madrileña de rock a la que tener en cuenta con temas como 'Marte' y 'Locos de atar'. El grupo fundado por Peto Girón y Álvaro Fernández derrochó energía y gratitud ante un público entusiasmado y dispuesto a conocer su música.

Playa Cuberris

Pasadas las 18.00 h., el denominado Camarón de los millenials, Ángel Stanich, se dejaba la piel en escena con colaboradores como el guitarrista de la formación vallisoletana Arizona Baby, Rubén Marrón. Stanich, que pidió que no se volviese a solapar un festival con la celebración del Día de la Música, encandiló a todos los presentes con 'Carbura!''Metralleta Joe'. Nos llevamos apuntada la referencia de 'Un día épico', una pieza preciosa que demuestra la creatividad del compositor, cantante y músico cántabro, que se despidió del escenario con la suicida 'Mátame camión'.

La hora que pasamos con Depedro quedará para siempre en nuestra memoria. Jairo Zavala comenzó su paso por Conexión Valladolid con 'Ser valiente' para hacer bailar poco después con 'Nubes de papel' y recordar lo importante que es soltar a quien nos hace difícil el camino en 'Déjalo ir'. Muy aplaudidas fueron sus versiones de 'Fiesta' de Serrat y de 'La Llorona' de Chavela Vargas, así como su agradecimiento a aquellos padres que prefieren educar a sus hijos con conciertos en vez de con partidos de fútbol. 'Diciembre', 'Hombre bueno' y 'Panamericana' demuestran la belleza de un artista que emociona con sus letras e insufla felicidad en aquel que escucha.

No es fácil encontrar un caso como el de Beret, cantante de hip hop y rap de apenas 22 años que ha conquistado tanto las listas de Los40 como el corazón del público de festivales como este. Y es que sus rimas románticas que lanzan frases de esas con las que titular fotos en Instagram, la red social en la que le siguen más de un millón de personas, le han servido para saltar de internet a la cantera de artistas de Warner. Aclamado en Latinoamérica tras grabar 'Vuelve' junto al colombiano Sebastián Yatra, sedujo a los asistentes con canciones como 'Cóseme', 'Ojalá' y 'Lo siento'.

Vetusta Morla

Marcaba el reloj las 22.40 h. cuando Vetusta Morla era recibido con vítores por un público que abarrotaba el recinto del evento. Aunque fueron evidentes los problemas técnicos que los diferentes miembros de la banda sufrieron durante su actuación, con un Pucho que reconoció escucharse distorsionado poco después de aparecer en el escenario, nadie durará que el suyo fue el gran concierto de esta edición de Conexión Valladolid. A unas proyecciones a la altura de cualquier gira internacional se suma la facilidad con la que se comen el escenario, con un vocalista en estado de gracia de principio a fin. 'Maldita dulzura' y 'Copenhague' seguirán siendo piezas que causarán sonrisas y lágrimas entre los más fieles, pero temas más recientes como 'Te lo digo a ti' o '23 de junio' se reciben con ganas.

Entre los momentos álgidos de la actuación, la interpretación de 'Mapas' entre sus seguidores, el agradecimiento al Tribunal Supremo por la condena a La Manada y un recuerdo a canciones como 'La puerta violeta' de Rozalén y 'Cayetano' de Carolina Durante. 'Los días raros' cerraron un show sobresaliente que dio paso, tras media hora de tregua, a La M.O.D.A., el septeto burgalés que con sus habituales camisetas de tirantes blancas y pantalones oscuros deleitaron ya de madrugada con composiciones como 'La inmensidad', 'Los hijos de Johnny Cash' y 'Hay un fuego'.

La voz rasgada de su vocalista, David Ruiz, sigue atrapando a nuevos seguidores que comprueban que detrás de 'Los lobos' y 'Héroes del sábado' se encuentra un grupo a ratos charanguero y a ratos folclórico que toca emociones hondas a través de letras existencialistas que se reciben como el calor junto al fuego tras una helada. Esa, probablemente, debió ser la misma sensación que sintieron todos los artistas que fueron recibidos en un festival sin aires de grandeza, con algunas cuestiones organizativas que resolver, pero un futuro prometedor. Decía Tolstoi que la música es la taquigrafía de la emoción. No se nos ocurre un cierre mejor. 


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