martes, 2 de julio de 2019

La noche que pasamos con Ana Guerra

EXTRA!
Rosana y Ana Guerra en Madrid

Quizá el hecho de haber formado parte de un fenómeno como el que volvió a ser en el año 2017 el talent show 'Operación Triunfo' tenga algo que ver con el éxito que están cosechando muchos de sus concursantes en la industria musical, pero lo cierto es que sólo gracias al trabajo de cada uno y al apoyo de sus seguidores se puede sostener un lugar en un sector en el que es fácil brillar una noche para desaparecer la siguiente. No parece que este vaya a ser el caso de la tinerfeña Ana Guerra, que frente a algunas críticas durante su paso por el concurso demostró de sobra ir sobrada de altura para sorprender con su música, llegando al primer puesto en la lista de ventas con canciones como 'Lo malo' y 'Ni la hora'.

El pasado viernes 28 de junio, la artista de 25 años se subía al escenario de la madrileña Sala But para presentar su primer trabajo en solitario, 'Reflexión', en una cita a la que no quisieron faltar ni compañeros de programa como Raoul y Marina ni personalidades como el actor Miguel Ángel Muñoz, además del padre de la cantante, el mismo que la impulsó a dedicarse al mundo de la música desde que era una niña.

Abría la velada 'Bajito', sencillo con el que alcanzó el disco de oro, que el público cantó de principio a fin antes de recordar el tema de Celia Cruz con el que hizo bailar a todos sus compañeros en la Gala 10 de 'Operación Triunfo', 'La negra tiene tumbao'. La nostalgia volvería a invadir la sala con piezas como 'Por debajo de la mesa', de Luis Miguel; 'Volver', de Carlos Gardel; 'Lágrimas Negras', del Trío Matamoros, o 'Sax', de Fleur East.

Aitana y Ana Guerra en la Sala But

Muy esperada fue la canción mexicana compuesta por Rubén Fuentes 'La Bikina', el número más recordado de Guerra durante su paso por televisión. Y no fue poca cosa contar con una colaboración de la talla de su paisana Rosana, con la que realizó un hermoso dúo de 'A fuego lento'. No sería este el único as bajo la manga de Ana Guerra durante la noche, siendo uno de los grandes momentos el de 'Lo malo', al que se sumó Aitana, que tuvo unas bonitas palabras para su compañera, a la que quiso agradecer su apoyo desde que se conocieran. Junto a su gran amigo Roi Méndez cantó 'There’s nothing holdin’ me back', siendo palpable la gran conexión y cariño que les une.

Es una suerte ver cómo Ana se desenvuelve en distintos géneros al verla pasar del precioso bolero 'Olvídame' al medio tiempo compuesto por Juan Pablo Villamil (Morat) 'Con una mirada' o a la bailable 'Vete de mí'. La voz profunda y versátil de la tinerfeña da lo mejor de sí cuando canta sobre sentimientos tan universales como el amor y el desamor, algo que hace con éxito en 'Despierta', que quiso presentar tras hacer un alegato a favor de la diversidad con una bandera LGBTI.

Temas archiconocidos como el 'Cuídate' de La Oreja de Van Gogh o el precioso 'Comiéndote a besos' de Rozalén tuvieron su momento en una noche de celebración en la que hubo tiempo para cantar el 'Cómo te atreves' de Morat y hasta para llevar a cabo una interpretación acústica de 'Todas las flores', de los pocos momentos en los que el público entendió lo importante que es el silencio, una muestra básica de respeto ante el artista que actúa. Acompañada de cuatro bailarines que se dejaron la piel durante toda la velada, Ana Guerra dejó clara cuál es su vocación con la fortuna de quien es capaz de enfrentarse a géneros musicales bien dispares y cantar victoria. El triunfo, desde luego, es suyo.


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